He leído
Vengadores: sin rendición y lo he disfrutado mucho.

Dinámico, frenético, entretenido... De esos que empiezas a leer y no quieres parar porque siempre está pasando algo.
Indagando un poco por ahí, leo que se pretendía aprovechar el inminente estreno de la cojonuda Infinity War para hacer borrón y cuenta nueva con las muchas colecciones vengadoras (Vengadores, Nuevos Vengadores, Poderosos Vengadores, Vengadores Mundiales, Vengadores Costa Oeste, Vengadores de los Grandes Lagos, Vengadores IA, Fuerza V, Vengadores Indignados… Joder, parecen los mutantes

) para relanzar luego una única colección y centralizar ahí toda la mandanga.
El cómic funciona como un pequeña carta de amor a los Vengadores. Está lleno de guiños y auto homenajes a momentos míticos de la historia del grupo: el hombre hormiga entrando en Visión (que aquí se reinterpreta con Jarvis), el uso de Hulk manipulado por el villano de turno como ya hizo Loki en el #1, la destrucción de la mansión… Detallitos que hacen que la lectura tenga un punto muy “de celebración”.
Y precisamente con Jarvis hay algo que me ha gustado especialmente: darle un peso dramático real dentro de la historia. Se le da importancia. Es alguien que ha vivido de todo durante décadas junto a los héroes (casi se queda tuerto por ello). Me parece bonita la idea de colocarlo como uno de los corazones emocionales del grupo y de la historia.
De hecho, al principio no tenía claro si me estaba convenciendo la trama que le daban porque sentía que me frenaba la épica de la historia principal. Poquito a poquito acaba encajando bien e incluso gana un pelín de importancia en el “todo”.
No sé si alcanzará la importancia o la iconicidad de etapas como Desunidos (más allá de lo que opinéis de ese cómic

), pero sí se nota la intención de convertir esto en un gran “golpe sobre la mesa”. Tiene aire de final de etapa, de cierre de una era y comienzo de otra.
Está bien cómo cruza de forma orgánica a casi todos los personajes de todas las colecciones vengadoras que existían en ese momento, pero bajo una misma cabecera. Se siente como un evento grande sin necesidad de montar el típico macro crossover desperdigado por veinte series distintas para vender más números. Me ha sorprendido como han dejado en el banquillo (o ni eso) a pesos pesados como el Capi, Lobezno o Spiderman. En cambio Pícara o Halcón han seguido teniendo galones.
El uso de la retrocontinuidad con el personaje de Viajera me ha parecido curioso. Durante buena parte de la lectura no tenía claro si me gustaba o no el personaje y lo que estaban haciendo con ella, y me escamaba bastante lo poco que estaba saliendo y el poco uso que le daban. Luego entiendes el motivo, aunque el giro detrás de todo ello me parece un poco cliché. Ha estado curioso lo de recrear viñetas clásicas e icónicas incorporándola.
También pone sobre la mesa algo que a veces hay que tratar por intentar mantener cierta continuidad desde el año catapum: la idea de que todo Marvel ha sucedido en X años dentro de su tiempo interno. No sé cuántas veces se habrá tratado exactamente ese concepto en otros cómics, pero aquí queda bastante claro que han pasado poco más de 10 años. Curioso.
Y luego está toda la estructura del torneo ideado por el Gran Maestro y compañía, que me encanta porque es puro ADN vengador: macguffins repartidos por el mundo, el grupo dividiéndose en equipos más pequeños, varias amenazas simultáneas y diferentes clímax que hacen que la historia vaya creciendo constantemente.
Por aquí pasan unos cuantos dibujantes: Chris Samnee, Pepe Larraz, Kim Jacinto, Sean Izaakse, Mike Perkins, Paco Medina, Joe Bennett y Stefano Caselli. Es un importante baile de artistas y podría decirse que mantienen sus estilos, pero se consigue cierta coherencia y no rechina ningún número como si no perteneciese a la colección.
Se lee rapidísimo, está lleno de momentos disfrutables y funciona muy bien como punto y aparte para la colección.
También me ha gustado cómo recuperan tras Civil War II a Hulk en su versión desatada tras un amago anterior con La Mano. Pero bueno, estas cosas ya han perdido impacto. Las muertes y las resurrecciones rara vez sorprenden a estas alturas.
Pues con esta lectura finiquitada puedo empezar la etapa de Jason Aaron, la cual no levanta muchas pasiones en el foro por lo que he podido comprobar
