Ojo, que eso pasa en la serie del Pingüino, bastante buena y aclamada.
Se menciona de TODO en Gotham, incluido el villano de la primera película, pero es como si casualmente nadie, ni siquiera los criminales, se acordase jamás de que hay un superhéroe local desmantelándolos y aterrorizándolos constantemente, que para colmo al protagonista ya le había apalizado y capturado en el pasado.
Lo sé, lo sé. No me sorprendió lo más mínimo viniendo de alguien que cambió el apellido de Cobblepot porque era demasiado fantasioso (¿¿??).
Lo mejor es que como consecuencia, Batman queda como un patán, porque todo lo que se monta en esa serie, en plena calle, a ojos de todo el público y demás, mientras te tienes que creer que Batman está... pues no sé, de vacaciones imagino, es absurdo, el espectador está todo el rato preguntándose por qué de repente Batman no existe.
Matt Reeves quiso hacer su serie de mafiosos y usó el nombre de Batman para conseguir la financiación y ya está, después procedió a pasar de todo. Igual que Todd Phillips y su Joker. Gente a la que claramente le da verguenza el género, los de la serie Lanterns otros que tal bailan.