Marc Carrigan lee Deadly Foes of Spider-Man #3
Una reseña con spoilers
producida por Thesysteymhasfailed
dirigida por Mc Carnigan
protagonizada por Marc Carrigan
La larga espera había terminado, y por fin sabría qué ocurría con los villanos del Sindicato Siniestro, con Leila y muy especialmente con Spiderman y la fiscal, que terminaron el número anterior a punto de volar por los aires. Emocionado, Marc se acomodó en la cama con la nuca contra el cabecero y dispuso el tebeo frente a él. La portada era un spoiler flagrante, pero se esforzó por ignorarla.
El cómic arrancaba con un nuevo despliegue de heroísmo de Spiderman, al negarse a abandonar a la fiscal incluso a punto de morir junto a ella. Lo que cabría esperar del personaje, más emocionante que asombroso. La sorpresa de esta colección seguían siendo los villanos: leerles cooperar con sus propias motivaciones y lealtades secretas resultaba fascinante. Escarabajo era (dentro de lo que cabía) un buen jefe, inteligente y atento a los detalles. Rino se caracterizaba por su lealtad, e Hidroman parecía relativamente precavido. Demonio Veloz, sin embargo, sí era un mal compañero y un cerdo, más cercano al ideal de supervillano que tenía en mente cuando compró la colección. Y Boomerang le parecía un psicópata y un imbécil, pero no vendió a sus compañeros cuando tuvo la oportunidad, eso debía valer algo. Marc admiraba la complejidad que encerraban unos malvados de tebeo de supers, lo poquísimo que recordaba de algunos de esos personajes en el pasado era que gritaban perfidias mientras intentaban matar al héroe o robar un banco. Ahora Shocker le daba incluso pena: todos se burlaban de él, incluso los celadores de prisión, solo porque temía que un tal Azote le matase (Marc no tenía ni idea de quién era ese tipo). Gran personaje, le generaba simpatía su crecimiento personal a lo largo del número, y "gracias" a la portada podía imaginar como acabaría eso.
Conforme comenzaron las revelaciones cambió la postura, pasando de estar recostado a sentado. ¡Escarabajo no era tan buen líder como parecía! ¡Leila revelaba su verdadera motivación: vengar la muerte del Anillador (tampoco tenía ni idea de quién era este otro)! ¡El Sindicato Siniestro mataba sin querer al doctor que podía curar a Rino! ¡Y Shocker recuperaba la fortaleza mental y casi lograba matar a Spiderman! ¡La trama no se movía, avanzaba a saltos! No le gustaba que el trepamuros fuese apalizado cada dos por tres, pero suponía que era el precio a pagar por delegar el protagonismo de la miniserie en sus enemigos. El número cerraba con el arranque de una batalla campal para el final de la colección, villanos contra villanos. ¿Por qué Escarabajo sabía de la traición de Leila y donde se escondía? Muchas preguntas que ahora tendría que esperar un mes entero para resolver. ¡Maldita impaciencia!
Dedicó un instante de reflexión posterior a la lectura para pensar... si él y su grupo fuesen los miembros del Sindicato Siniestro, ¿que personaje correspondería a cada uno? Henry Bowes debería ser el Escarabajo, ya que era el líder, pero no le consideraba tan inteligente; si algo destacaba de él era su agresividad y su incapacidad de parar a tiempo. Boomerang para él. Ricky Malone era una bestia, puro músculo, pero no le parecía mal tipo. Rino entonces. Jimmy Hogg siempre fue una rata chivata y rastrera, y lo bastante rápido para escabullirse siempre de cualquier pelea que él mismo hubiese iniciado. Demonio Veloz, sin duda. Shane Donnelly era completamente intrascendente, se limitaba a custodiar la sombra de Bowes y ayudarle a sacudir a quien él señalase. Un Hidroman de manual. Y Brent Callahan... era el más decente del grupo después de Ricky, pero el doble de listo que él. Suponía que él sí sería Escarabajo después de todo.
Lo que dejaba a Marc como Shocker. O Leila. ¡O Spiderman! ¿Por qué no?