Bruce lee Marvel (mayo 1991)
Reseña con unos spoilers y reflexiones del maravillado Bruce.
Bruce llevaba unos cuántos días mirando la pila de pendientes. Había decidido finiquitar todo el mes de mayo de un par de sentadas. En casa, su madre siempre le había enseñado a no derrochar, así que había desarrollado una necesidad imperiosa de leer aquellas grapas que no le había dado tiempo en el mes de mayo. ¡Pero todo había sido por los exámenes! Esperaba no morirse de ganas de leer la siguiente del tirón. Había vuelto de la tienda hacía unos días con todo lo de junio.
Tomó primero aquel
Amazing Spider-Man #349. Al abrir sus páginas y leer la primera, dio un leve respingo. ¡Un ladrón! Su nombre le llamó la atención desde un primer momento: Zorro Negro. Era mayor, mayor de lo que esperaba para un villano de Spider-Man. El número le sorprendió en tres ocasiones: la primera vez, cuando Peter deja escapar al ladrón en varias ocasiones; la segunda, cuando la despampanante Mary Jane (imaginaba que la esposa de Peter) y él tenían una… mañana tórrida en el sofá (¿s-sexo?) y la tercera, con ese misterioso personaje que aparecía al final y al que no conocía de nada, pero ¡su armadura molaba mucho! Y también esa capucha verde. Aunque el guion de David Michelinie le había llamado la atención, el dibujo de Erik Larsen no le había gustado en especial. Lo mantendría en duda… Cuando leyera el #350, decidiría qué haría con esa serie.
Después, se recostó sobre la cama para leer las dos grapas de mayo del Capitán América. ¿Por qué habría tenido dos? ¡Debía vender mucho! O a lo mejor era mala y se la querían quitar de encima pronto… Había comprado otras dos en junio, así que, tras resoplar, solo esperaba que le gustara.
No había pasado más de tres hojas cuando ya estaba fascinado.
Capitán América #387 abría con el Capitán América descendiendo en un edificio cuyo techo se había derrumbado. Buscaba a una conocida llamada Rachel. Sospechaba que la Sociedad Serpiente la había encontrado… Encontró un maletín con un dispositivo electrónico que no entendía, así que se lo llevó a los Vengadores para que le ayudaran. ¡Qué emocionante! A lo largo de la lectura, descubrió que Rachel era una ¿antigua supervillana? llamada Iguana. Había formado parte de la sociedad de supervillanos, pero ¡seguro que se había enamorado del Capitán América! ¿Cómo no? Vaya ojazos tenía. Y esa sonrisa. A Bruce se le dibujaba una sonrisa tonta cada vez que se descubría su cara en una viñeta.
De vuelta a la trama, alguien estaba atacando a los miembros de esta Sociedad, así que el Capitán América tiene que hacer equipo con Paladín, que, al parecer, los conocía. Descubren que el villano es un tal MODAM. Y es… una cabeza gigante bastante fea. Lleva a los villanos hasta un crucero, ofreciéndoles dinero. Hay una pequeña peleíta con Anaconda e Iguana aprovecha la distracción para mandar una señal de socorro. Al final, el Capitán y Paladín va con el jet a salvarlas. En el crucero, han invitado a un montonazo de supervillanas. Parecen pasarlo bien… Y, de repente, cuando aparece el jet, envían a MODAM para derrotarlos. Según entendió, es algo parecido a un tal MODOK que estaba muerto.
El número incluía una pequeña historia de complemento protagonizada por Cráneo Rojo, que ha abierto un club exclusivo en el que todos iban enmascarados, lo que le permitía esconderse. Todo el mundo pensaba que su rostro era una máscara. Al parecer, Armin Zola le envía un vídeo en el que dicen que alguien se ha deshecho de los cuerpos extras para las resurrecciones de Cráneo Rojo. ¿Quién habría sido? ¡Qué interesante! Estaba escrita por Mark Gruenwald, como el número #349. Mirando la portada, veía que era la primera parte de seis. ¡Qué bien! Eso solo eran tres meses.
Abrió inmediatamente el
Capitán América #388. MODAM inmediatamente corta las cuerdas de los paracaídas del Capitán América, Paladín y un tal John Jameson, otro de los aliados del Capi que iba en el jet y estaba desmayado. Sin embargo, Paladín logró salvarlos disparando a la gema de su frente. A partir de entonces, hubo peleas por doquier: primero, Anaconda con una mujer que se transformaba en arena. Al mismo tiempo, el Capitán, John y Paladín estaban encima de una balsa. Les encuentran dos supervillanas que estaban en el crucero: Piedra Lunar y Blackbird. La primera parece ser más poderosa, pues lanza rayos que hacen daño a nuestros héroes. A su vez, Iguana es secuestrada en el barco por una antigua conocida, Snapdragon, que logra vencerla y ¡¡tirarla al agua!! Encima, el rescate no venía por el Capitán y sus aliados. ¡Todo iba mal!
La historia de complemento de este número estaba ambientada en un gimnasio y en la primera página, ya había hombres semidesnudos. Bruce estaba sonrojadísimo, así que leyó rápido, tragando saliva. Se tranquilizó cuando se percató de que eran hombres vestidos como el Capitán América para luchar contra Cráneo Rojo que… acaba matándolos a todos. El artista de esta historia era Larry Alexander. Le gustó bastante.
El dibujante de los números principales era un tal Rik Levins. Aunque le gustaba menos que los de DC, al menos, le daba un aire clásico. Y en las batallas del número #388 le había gustado muuuuuuucho más que en el anterior. Quizás es porque el anterior no le había inspirado tanto.
Bruce suspiró tranquilo al percatarse de que le había encantado el Capitán América y no estaba dudando tanto como en Amazing Spiderman. Ahora tomó los números que más miedo le daban… Los había pillado solo por el hombre despeinado desnudo de la portada. Abrió
Marvel Comics Presents #80. Vio que contenía cuatro historias: el capítulo 8 de Arma X, una del Capitán América (¡bien!), otra de Las hijas del dragón y una última de Míster Fantástico. No conocía a ninguno de ellos, así que ¿por qué no adentrarse en las historias? La única que le gustó fue Arma X. Un tal Logan era un experimento que había escapado y estaba matando a todo por su camino. ¡Había sangre por todos lados! Luego, el Capitán América tiene que luchar contra un tal Wargod. No estuvo mal; querría ver la conclusión en el #81. Luego, las otras dos le parecieron dos no demasiado interesantes.
Se levantó un poco de la cama para leer el
Marvel Comics Presents #81. Siguió la masacre de Arma X. ¡Era muy entretenida! Por su parte, el Capitán América apresa a War God, que era una villana algo rocambolesca… Le gustó más una mini historia sobre Ant-Man, que desactiva una bomba. También la última, sobre un tal Daredevil. Al parecer, es un abogado llamado Matt Murdock. Escuchó a unos matones amenazando a una señora y su nieta, únicas habitantes de un edificio que el jefe de los matones quería demoler. Por la noche, vuelven, pero él, bajo su fachada de Daredevil, salva a las dos… ¡Qué personaje más chulo!
Imaginaba que dejaría el Marvel Comics Presents cuando acabara Arma X. Ya solo le quedaba
Uncanny X-Men #278. Sentado en la cama, lo abrió entre sus piernas y ladeó la cabeza a un lado al comenzar a leerlo. Aunque le había gustado aquellas primeras páginas, en las que un villano llamado Rey Sombra observaba cómo los humanos expresaban su odio, no entendió mucho después… Hablaban de muchos subgrupos dentro de los X-Men… Alguien roba a Pájaro Negro, un avión de los X-Men. Después descubriremos que fue Charles Xavier. Iban a la Isla Muir, donde estaba Rogue encerrada luchando como una gladiadora. Le dio algo de asquete que se le apareciera el Rey Sombra en la ducha tras la batalla y la besara… Mientras tanto, los X-Men estaban entrando en la isla de uno en uno para que no los detectaran. Sin embargo, Legión descubre a Tormenta y la ataca. Incluso peleará Lobezno (¡es el Logan de Arma X!) con Rogue… Todo era muy confuso.
Por su parte, Charles Xavier estaba en las ruinas de una mansión, pero le atropella un coche de repente (¿qué?). Luego, parece que proyecciones del Rey Sombra le están haciendo alucinar (con los X-Men derrotados…) y, de repente, termina revelando que ha tomado control de Coloso, que tratará de matar a Charles Xavier.
Le daría otra grapa… porque ya la había comprado. Quizás debía pensar en dejar alguna serie. Lo que más le había gustado era sin duda el Capitán América. Era lo único que seguiría con muchas ganas. Uncanny X-Men y Marvel Comics Presents... estaban en dudas, como Amazing Spider-Man. ¡DC le estaba gustando más de momento!