ETAPA 85º Operación Tormenta Galáctica (I)
Captain America # 398, Avengers West Coast # 80, Quasar # 32, Wonder Man # 7
Avengers # 345, Iron Man # 278, The Mighty Thor # 445
Formación: Capitán América, Hombre de Hierro (para vosotros Iron Man), Ojo de Halcón (apareciendo como Goliath), Caballero Negro, Hércules, Sersi, Crystal, Bruja Escarlata, Thor (Eric Masterson), Wonder Man, Visión, Capitana Marvel (Mónica Rambeau), Rayo Viviente, Starfox, Quasar, Viuda Negra, Hulka, Dr. Pym, Avispa, USAgente, Spiderwoman (Julia Carpenter), Pájaro Burlón, Halcón y Gilgamesh.
Personaje invitado: Rick Jones.
Villanos: Imperio Kree (principalmente Inteligencia Suprema, Capitán Atlas, Dra. Minerva, Centinela Kree 372, Fuerza Estelar Kree). Imperio Shi´ar (principalmente Lilandra Neramani, Ave de Muerte, Guardia Imperial Shi´ar).
Bueno, pues lo primero que tengo que decir es que la
Operación Tormenta Galáctica me merece una opinión, en general, bastante positiva, por mucho que no deje de ser un claro ejemplo de los (muchos) excesos que rodeaban a la Marvel de aquellos años, la Marvel de Ron Perelman. En todo caso, aun reconociendo esa sobrexplotación comercial que se hallaba detrás de todo lo que se hacía en aquel momento, me parece un crossover muy compacto que se lee muy bien y de una manera bastante fluida a pesar de la extensión que tiene (ni más ni menos que 19 partes más algún que otro epílogo) y de los muchos editores, escritores y artistas (en total, más de veinte personas) que de un modo u otro se vieron implicados en su elaboración.
Dada su popularidad entre las sagas de los Vengadores, no creo que a estas alturas haga falta decir que la
Operación Tormenta Galáctica (también conocida como la
Guerra Kree-Shi´ar), es una descendiente directa de la
Guerra Kree-Skrull, la saga cósmica más icónica de los Vengadores. En este sentido, como me imagino que muchos ya sabéis, esta
Operación Tormenta Galáctica fue una idea original de Mark Gruenwald que en un principio estaba pensada para aparecer dentro de la serie regular de Quasar, de la que el propio Gruenwald era el guionista. Sin embargo, en una Marvel que tras el reciente éxito de
El Guantelete del Infinito se hallaba a la búsqueda de ideas que pudieran servir de base para otro evento similar, Gruenwald ofreció ese argumento para Quasar como idea para un posible crossover protagonizado por los Vengadores. Y efectivamente, al igual que había sucedido el año anterior con la idea de Jim Starlin que había dado pie al
Guantelete del Infinito, esta otra idea de Mark Gruenwald para Quasar resultó ser la elegida para protagonizar el gran crossover editorial que se estaba buscando de cara a la primera mitad del año 1992 y que esta vez se iba a centrar en los Vengadores, o mejor dicho, en todas las series de los Vengadores.
Sobre esta idea inicial de Gruenwald, los tres escritores que se sentaron a escribir la línea argumental por la que discurriría el crossover (lo que se conoce como “Plotline”), fueron el propio Gruenwald, Bob Harras y Fabian Nicieza, dejando establecido ya desde este primer momento todo lo que tenía que ir sucediendo en cada parte del crossover. A continuación se celebró una multitudinaria reunión en las oficinas de Marvel, a la que además de Gruenwald, Harras y Nicieza, asistieron todos los editores, escritores y artistas de los diferentes tebeos de los Vengadores que iban a verse implicados en el crossover, aportando todos ellos diferentes ideas sobre lo que tenía que suceder en cada parte en función de los personajes y de los tebeos que cada uno tenía a su cargo. Y el resto, como se suele decir, es historia.
Otra cosa de la que creo que también se puede hablar es del título que se le puso al crossover. Como a estas alturas también me imagino que ya sabe todo el mundo, el título
Operación Tormenta Galáctica fue tomado directamente de la
Operación Tormenta del Desierto, nombre con el que había sido bautizada la operación militar que el año anterior habían llevado a cabo las fuerzas aliadas para liberar Kuwait de la invasión llevada a cabo por el ejército de Sadam Hussein. Ahora bien, a pesar de esta denominación, la propia Marvel se ha cansado de repetir que el crossover no guardaba ninguna relación con nada de lo que había ocurrido en aquella primera Guerra del Golfo y que no había que ver en él ningún tipo de paralelismo con lo sucedido en ella.
El caso es que si se me permite un poco de escepticismo, la verdad es que yo nunca he tenido tan clara esta afirmación de Marvel; de hecho, me suena un poco al conocido tópico legal exculpatorio de que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Y lo digo porque desde mi muy particular punto de vista, varios de los países que se vieron implicados en el conflicto sí que pueden llegar a reconocerse entre los diferentes participantes de la saga concebida por Gruenwald. Evidentemente, la identificación de los Vengadores con las fuerzas aliadas resulta la más clara y reconocible de todas, pero no creo que sea la única que puede hacerse. Así, el papel que les correspondía a los iraquíes (que en los primeros momentos del conflicto todavía se especulaba con la posibilidad de que tuvieran capacidad nuclear), podía resultar bastante cercano al que le tocaba desempeñar al Imperio Kree. Igualmente, la asimilación de papeles del Imperio Shi´ar no creo que haya que verla en el invadido Kuwait, sino más bien en el vecino estado de Israel, que era la gran potencia nuclear de la zona y hacia la que todas las noches volaban los misiles Scud de los iraquíes pretendiendo involucrarles en el conflicto. Y finalmente, incluso el papel que desempeñaban los Skrulls como enemigos ancestrales de los Kree, podría llegar a asimilarse también con el papel que le tocó interpretar a Irán en el conflicto, un país que en aquel entonces llevaba en guerra con Irak desde hacía más de una década, y que no sólo salió indemne de aquella primera Guerra del Golfo, sino que se libró del peligroso enemigo que suponían los iraquíes, emergiendo de aquella guerra como una de las grandes potencias de la zona. En todo caso, no hay más remedio que volver a reiterar que Marvel siempre ha negado la existencia de cualquier tipo de paralelismo entre esta saga y lo sucedido en la primera Guerra del Golfo, lo que supongo que deja cualquier posible parecido con la realidad en el terreno de la pura coincidencia.
Una vez situado el crossover en lo que fue su contexto editorial, vamos con los episodios que componen esta tanda. Desde mi punto de vista, los cuatro primeros episodios funcionan como una especie de introducción cuyo objeto es preparar la intervención de los Vengadores en el conflicto, siendo el
Avengers # 345 el que cierra esta primera fase y sitúa la historia en un nuevo marco argumental que ya se va a desarrollar en el espacio, con los Vengadores interviniendo de manera directa en la guerra entre los kree y los shi´ar. De acuerdo con lo que sería esta estructura interna, el crossover comienza en el
Capitán América # 398, que, a ver, no es que sea un horror, pero está dibujado por Rik Levins y con eso creo que ya está dicho todo. De todas formas, independientemente de ese pobre trabajo de Rik Levins, creo que Mark Gruenwald (que en este momento llevaba ya siete añazos al frente del personaje) se encontraba también en sus horas más bajas como guionista del Capitán América; de hecho, es que incluso los guiones que estaba haciendo en esta época para Quasar eran bastante mejores que los del Capitán América, como creo que pone de manifiesto el que esta historia surgiese precisamente del trabajo que estaba haciendo en Quasar, no en el Capi.
Por destacar algo más positivo, lo cierto es que este episodio inicial de la saga se dejaba leer y tenía además bastante importancia en el contexto general de la historia, no sólo por ser el tebeo donde los acontecimientos se ponían en marcha, sino también por el carácter profético del sueño de Rick Jones con el que comenzaba todo, un Rick Jones cuya aparición, no creo que haga falta decirlo, suponía un claro homenaje a su anterior participación en la
Guerra Kree-Skrull. Por cierto, en torno a esta participación de Rick Jones en el crossover, comentar a modo de anécdota que Peter David no puso ningún obstáculo a que Rick apareciese en él, pero sí pidió de forma expresa que no le involucrasen a Hulk, una petición que tuvo un simpático reflejo en forma de broma en la pág. 4 del
CA # 398, cuando Rick llamaba a la puerta de Banner y le preguntaba si estaba ahí, respondiéndole éste, sin que se le llegase a ver, que no estaba y que le dejase en paz; de hecho, ese mismo mes, Hulk tenía una conversación con Kaos en
Hulk # 392, en la que era el propio Peter David quien dejaba bastante claro que no le atraía demasiado participar en el crossover. Por lo demás, a efectos de continuidad, señalar también que esta aparición de Rick Jones tiene lugar entre
Hulk # 392 y 393.
A continuación, la segunda parte del crossover es la que aparece en el
Avengers West Coast # 80, la primera historia que involucraba a los wackos en la saga y que estaba a cargo del equipo habitual que formaban Roy y Dann Thomas junto a David Ross. Esta parte me gusta más que la anterior. En este caso, es el secuestro de Rick Jones por parte de los Shi´ar el que hace que Roy Thomas nos lleve de regreso a uno de los lugares más emblemáticos de su trayectoria al frente del Capitán Marvel: la antigua base kree en la que había tenido lugar el último enfrentamiento entre Mar-Vell y Yon-Rogg, así como el nacimiento de Carol Danvers como Ms. Marvel (
Captain Marvel # 18). Todo ello para traer de vuelta a uno de los artefactos más letales que habían desarrollado los kree: el Psico-Magnitron, otra creación también del propio Roy Thomas.
De la mano (no lo olvidemos) de quien había sido uno de los creadores de la
Guerra Kree-Skrull, esta segunda parte del crossover traía también consigo a varios miembros de ese curioso reflejo de la Legión de Superhéroes que era la Guardia Imperial Shi´ar, así como a una de las creaciones (para mí) más fantásticas que Jack Kirby había llevado a cabo para los 4F: los Centinelas kree. En otro nuevo homenaje del propio Thomas a su trabajo en aquella saga, esta vez el que aparece es el Centinela Intergaláctico 372, listo para activarse ante cualquier intrusión en la que no se hallase presente ningún oficial kree, algo que siempre había sucedido en las anteriores ocasiones en que la antigua base había aparecido en el Universo Marvel.
A modo de curiosidad, apuntar también que Thomas nos recordaba en este número que las dos partes de Warstar, el androide de la Guardia Imperial Shi´ar, se llamaban B´Nee y C´Cil (Claremont & Byrne dixit), que en inglés suenan algo así como Beany y Cecil, nombres que resultan ser los de los protagonistas de una famosa serie infantil de dibujos animados de los años sesenta conocida como
Benito y Cecilio, la serpiente marina, siendo de ahí de donde viene el comentario chistoso que hace Stark al enterarse de sus nombres y preguntarles a ambos si habían salido de alguna luna llamada “
Leakin Lena”, ya que ése era el nombre que tenía el barco del
Capitán Horacio (un cascarón lleno de vías de agua) en esa serie de animación. Obviamente, al ser una referencia tan generacional, los pobres (por lo que les pagan, me refiero) traductores españoles no sé si han sabido muy bien por dónde iban los tiros (y más si en el original se lían y lo llaman “
Leakin Luna” en vez de “
Leakin Lena”), más que nada porque las traducciones que se le han dado en nuestro país al nombre del barco del Capitán Horacio han llegado a ser verdaderamente curiosas. Forum por ejemplo tiró de valentía y lo tradujo como “Luna Goteante”, optando por hacer la clásica patada a seguir con el error que procedía de la versión original, mientras que en Panini lo que han hecho ha sido tirar de ingenio y cambiar el nombre del barco por la expresión “el Show de Beany y Cecil” para tratar de dar sentido al chiste de Stark sobre de dónde habían salido. En fin, la vida del traductor es dura y poco agradecida.
La tercera parte del crossover es la que aparece en
Quasar # 32, que por cierto tuvo que tener una edición especial en Estados Unidos a fin de hacerla accesible para todo el mundo, toda vez que la serie regular de Quasar era una de las que únicamente se vendían a través del circuito de librerías especializadas. En cualquier caso, aquí nos volvemos a encontrar de nuevo con Mark Gruenwald al guion, pero esta vez acompañado de un dibujante de verdad, Greg Capullo, aquí en los primeros años de su carrera. Personalmente, me parece una verdadera lástima que Capullo sólo dibujase este primer número del crossover. Pareciéndome en todo caso un dibujante muy bueno, este estilo tan limpio que tenía al principio a mí era el que más me gustaba, más que aquél otro al que luego le vimos evolucionar en X-Force, y desde luego, mucho más que aquél otro con el que más tarde se consagró en Spawn. En cualquier caso, no deja de ser una simple cuestión de gustos.
Con Quasar incorporándose de lleno al crossover, esta tercera parte de la historia se desarrolla en otro de esos escenarios míticos y muy reconocibles del Universo Marvel: la Tumba del Capitán Mar-Vell, situada en un asteroide sin nombre de la órbita de Titán, y aparecida por primera vez (como es lógico) en la Novela Gráfica
La Muerte del Capitán Marvel. Es en esta tercera parte del crossover donde se incorpora a la saga Starfox, uno de los antiguos vengadores de Stern, así como dos de los agentes kree que nos son más reconocibles gracias a sus anteriores apariciones en el Universo Marvel: el Capitán Atlas (Att-Lass, creado por el propio Mark Gruenwald dentro de la serie regular de Quasar) y la Dra. Minerva (Minn-Erva, creada por Scott Edelman y Al Milgrom a finales de los 70 dentro de la serie original del Capitán Mar-Vell). Al igual que varios miembros de la Guardia Imperial Shi´ar, todos ellos aparecen en Titán en busca de las Nega-Bandas que la Inteligencia Suprema le había entregado años atrás al Capitán Mar-Vell y que habían sido enterradas con él.
La despedida de Rick Jones de la saga constituye el principal objeto del
Wonder Man # 7, a cargo de Gerard Jones y Jeff Johnson. Argumentalmente, yo diría que ésta es la parte más floja del crossover, más que nada porque creo que el tono de comedia no iba mucho con la saga, aunque por otra parte también tengo que reconocer que los diálogos y la interacción entre Rick y Simon resulta bastante divertida. Es cierto también que Jeff Johnson no era un mal dibujante, y que la pelea a intervalos entre Atlas y Simon era bastante original y entretenida, pero la cosa es que no puedo evitar que todo me parezca un poco de relleno para introducir este número de Wonder Man en el crossover antes de que le tocase el turno al tebeo de los Vengadores, que es donde tiene lugar lo verdaderamente importante.
Éste es el bueno. El
Avengers # 345, quinta parte de la saga y primer número de los Vengadores en incorporarse al crossover, me parece, con diferencia, el mejor de todos los episodios que forman parte de esta primera ronda. Muy bien ambientado en su parte inicial, con las erupciones solares incrementándose cada vez más y con la estación espacial Starcore que acababa de ser borrada del mapa, esta parte del crossover puede decirse que comienza a toda pastilla, es decir, con cuatro de los Vengadores de mayor nivel de poder enfrentándose a los shi´ar en el espacio y con una Sersi desatada que ya empieza a ir como una moto (la reacción del Capitán América al enterarse de lo que ha hecho me parece que queda bastante divertida). Por otra parte, también creo que es en este número donde comienza de verdad la participación de los Vengadores en el conflicto, centrándose la acción a partir de este momento en los equipos que van a ir a los imperios Kree y Shi´ar.
Una cosa que creo que merece la pena ser destacada para darse cuenta de cómo se implicaron todos los participantes en el crossover, es que esta elección de los vengadores que iban a ir al espacio fue una de las cuestiones que más debate generó entre todos los que asistieron a esa famosa reunión de Nueva York en la que se discutió el Plotline que habían escrito Gruenwald, Harras y Nicieza. Según cuenta uno de los asistentes, en este caso Ralph Macchio, la gente se lo llegó a tomar tan en serio que incluso se llegaron a producir apasionados debates sobre quién iba y quién no. Por ejemplo, a modo de anécdota, el cambio de Ojo de Halcón a Goliath y su entrada en el grupo que iba a la galaxia kree en sustitución del USAgente, fue una idea de Roy Thomas, alegando el papel que el arquero había desempeñado durante la Guerra Kree-Skrull, un cambio que no contentó especialmente a Gruenwald, que estaba más por la labor de que fuera el USAgente.
Y ya que estamos con Ojo de Halcón, comentar también que la distribución de los equipos que hacía el Capitán América en este
AV # 345, viéndose a los vengadores que iba nombrando mediante diferentes viñetas a base de primeros planos de cada uno de ellos, suponía un guiño bastante reconocible a la propia historia gráfica de los Vengadores, y en concreto, al modo en que lo había hecho John Byrne en aquella otra reunión del grupo en la que Henry Peter Gyrich había limitado el equipo a siete miembros, excluyendo también a Ojo de Halcón (
AV # 181); de hecho, el guiño se extendía a la propia reacción del arquero, que era idéntica a la que había tenido lugar en aquel entonces. Evidentemente, no hace falta decir que este pequeño homenaje estaba sobre todo dedicado a los aficionados de los Vengadores con unos cuantos tebeos del grupo a sus espaldas, al ser quienes pillaban la referencia nada más verla, pero, en todo caso, como seguro que ahora mismo mucha gente que no ha seguido habitualmente los Vengadores no sabe muy bien de qué estamos hablando, por aquello de que vale más que mil palabras, mejor verlo en imagen.
Con todo, la anécdota más curiosa de aquella reunión (y que seguramente deba ponerse en el haber de Harras) fue que todos los allí presentes se olvidaron de la Viuda Negra, que ni fue incluida entre los Vengadores que iban al espacio ni entre los que se quedaban en la Tierra; de hecho, desaparecía sin más durante el transcurso de la reunión que tenía lugar en el
AV # 345, no volviendo a reaparecer hasta el epílogo final del
Capi # 401. Mi impresión es que la intención inicial era asignarla al equipo que se quedaba en la Tierra, pero por algún tipo de error, su nombre se debió traspapelar en algún momento del proceso creativo y acabó siendo olvidada. En consecuencia, toda vez que el equipo de la Tierra se trasladaba al Proyecto Pegaso, la única explicación posible a la hora de mantener la coherencia interna de la saga, es que la Viuda permaneció de guardia en la mansión de los Vengadores durante todo el crossover, quedando por tanto su participación fuera de escena. O dicho de otro modo, que se quedó en la mansión sacando brillo a las cucharas, un papelón a la altura del que desempeñaba Jarvis.
En cuanto al grupo de Vengadores que iba a la galaxia kree (Capitán América, Hombre de Hierro –quien utilizaba una nueva armadura espacial especialmente diseñada por Paul Ryan para la ocasión–, Hércules, Crystal, Sersi, Caballero Negro y Ojo de Halcón/Goliath), el
Iron Man # 278 se centraba en mostrar los graves problemas de salud por los que estaba pasando Tony Stark y que éste estaba manteniendo en el más absoluto de los secretos. Esto me parece importante destacarlo porque son precisamente estos problemas los que le llevan a entregarse a los kree como medio más directo de introducirse en Hala, situación que le obliga a ofrecer la rendición de todo el grupo sin haberlo consultado antes con el Capitán América, una decisión tomada unilateralmente por Stark que va a suponer el comienzo de una serie de fricciones entre ambos que tendrán su punto más álgido al final de la saga.
– ¿Y tú qué piensas que va a ocurrir ahora, Tony?
– Pues yo diría que van a cachear a Sersi.
A efectos creativos, creo que es necesario hacer referencia a que ésta era la primera historia que Len Kaminski llevaba a cabo como guionista del Hombre de Hierro, comenzando así una etapa (para mí) muy interesante del vengador dorado que desgraciadamente ha acabado siendo bastante infravalorada por el público en general. En todo caso, a nivel argumental, Kaminski mantenía los graves problemas de salud que David Micheline y Bob Layton habían introducido en la serie y que luego se había ocupado de continuar John Byrne, pero iba a ir un paso más allá al agravar todavía más el deterioro sufrido por el sistema nervioso de Stark, haciendo insostenible la situación a la que éste se tenía que enfrentar en medio de una situación que ya de por sí tenía bastante de límite, como era en este caso un conflicto intergaláctico.
Y otra cosa que también me parece que hay que destacar es que son Kaminski y Ryan quienes introducen por primera vez en este número todo el aspecto informático que conllevaba la armadura del Hombre de Hierro y al que hasta entonces no se le había dado excesiva importancia. En concreto, fueron ellos quienes proporcionaron la idea de monitorizar a través de viñetas la información que la armadura le iba suministrando en todo momento a Stark, en este caso a través de las diferentes pantallas que éste iba viendo mientras pilotaba la armadura espacial que debutaba en este número, detalle que ha seguido acompañando en muchas ocasiones al personaje desde entonces, incluido el cine.
Finalmente, esta primera tanda de episodios del crossover concluye en
The Mighty Thor # 445, un número que desgraciadamente no aparece dibujado por Ron Frenz, en ese momento el dibujante oficial de Thor, sino por Pat Olliffe, en mi opinión el peor de todos los dibujantes que intervinieron en este crossover en dura competencia con Rik Levins. La razón de esta sustitución no fue otra más que Ron Frenz acababa de terminar la saga quincenal que había aparecido ese otoño en The Mighty Thor, siendo él quien se había hecho cargo de los seis episodios que habían aparecido en ella. En consecuencia, no hubo más remedio que buscarle un sustituto mientras volvía a ajustarse de nuevo a sus fechas habituales de entrega, teniendo lugar esa sustitución durante estos dos números que formaban parte de la Tormenta Galáctica. En todo caso, la estupenda portada de este
TMT # 445 sí que era obra de Ron Frenz, una portada que no creo que haga falta decir a todos aquellos buenos aficionados de los Vengadores que en su día disfrutaron del crossover Vengadores/Defensores, que suponía un más que evidente homenaje a la famosa portada que había realizado en su día su amigo Sal Buscema y que mostraba el momento más álgido de la batalla entre Thor y Hulk que había tenido lugar en las páginas del
Defenders # 10.
Argumentalmente, esta parte del crossover se centraba en el equipo de vengadores que viajaba al Imperio Shi´ar (Capitana Marvel, Bruja Escarlata, Visión, Thor, Wonder Man, Rayo Viviente y Starfox), teniendo su momento más relevante en ese enfrentamiento que se veía en portada entre el nuevo Thor y Gladiador (es decir, la versión shi´ar de Superboy según Dave Cockrum). Por otra parte, la presencia de los skrulls en la nave kree que estaba atacando el pequeño planeta fronterizo de los shi´ar al que llegaban los Vengadores, empezaba a poner de manifiesto que los skrulls no estaban siendo meros espectadores en el conflicto. Muy al contrario, en esta parte del crossover que discurría en la galaxia shi´ar es donde se iba a empezar a ver que su papel en la saga no era tan irrelevante como en un principio parecía.
Y bueno, hasta aquí este primer corte. Como acabamos de ver, este primer mes del crossover concluye con el grupo de Vengadores que se dirige a Hala prisioneros de los kree y con el equipo que va de camino al Mundo Trono Shi´ar rodeado por una flota de naves de guerra de los shi´ar, es decir, un cliffhanger de manual que deja las espadas en todo lo alto en espera de los episodios que aparecieron originalmente durante el segundo mes del crossover, así que nada, a seguir leyendo.
