Universo Marvel 3.0


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Mensajes - Taneleer Tivan

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1
Sois muy buena gente. Un pelín exageradillos, pero extremadamente amables :brindis:

me han entrado unas ganas locas de releer esta etapa  :birra:

Pues oye, genial. Si al final te animas a hacerlo, pásate de vez en cuando por aquí  :birra:

2
Pues nada, la historia sigue avanzando. Y en general, con algunas partes mejores que otras, creo que bastante bien. De acuerdo con lo sucedido hasta ahora, vemos que el segundo mes de publicación del crossover se centra en los dos principales escenarios sobre los que se va a desarrollar la historia a partir de este momento: Hala, la capital del Imperio Kree, y Chandilar, su equivalente en el Mundo Trono Shi´ar, aunque también hay que decir que es en esta segunda fase del crossover donde tiene lugar la única parte de la historia protagonizada por el equipo de Vengadores que se ha quedado en la Tierra, cuya participación acaba resultando bastante residual.

En cuanto a los episodios que componen esta tanda, el Capitán América # 399 continúa la trama que procede del Iron Man # 278 y se centra en el equipo de Vengadores que ha viajado hasta el Imperio Kree. Desde mi punto de vista, yo diría que el principal objeto de esta parte del crossover es el de liberar a los Vengadores capturados por los kree y dejarles con libertad de movimientos en Hala, lo que consiguen gracias a los poderes de transmutación de Sersi, que los hace pasar a todos por Acusadores kree, y gracias también a la intervención en la sombra de la Inteligencia Suprema, como luego vamos a descubrir en el AV # 346.

A ver, esta octava parte de la saga creo que cumple con su función de mantener el ritmo de la historia, pero a mí estos tebeos del Capitán América me parecen los más flojos de todos. El dibujo creo que es manifiestamente mejorable y el trabajo de Gruenwald tampoco me parece que sea especialmente brillante. En mi opinión, abusa demasiado de los globos de pensamiento a la hora de contar cualquier cosa y creo que la caracterización del Hombre de Hierro se podría haber trabajado un poquito más. En cualquier caso, a efectos de continuidad, quizá lo más relevante es que este CA # 399 supone la primera aparición del Cuerpo de Acusadores kree del que hasta ahora sólo habíamos visto a Ronan, presentándolos Gruenwald como una especie de policía que me da la impresión que intenta emular al distópico mundo del Juez Dredd, no ya tanto porque los Acusadores tengan todos la misma pinta y vayan de la misma manera, lo que me puede resultar hasta lógico, sino por su actitud y por las curiosas motocicletas que utilizan para desplazarse por Hala, las cuales no dejan de recordar a las famosas Lawmasters que también utilizan los Jueces. Mencionar también que Kaminski incidía en esta misma caracterización de Policías/Jueces en la parte que protagonizaba el Hombre de Hierro, una continuidad alrededor de los personajes secundarios que ponía de manifiesto que el crossover estaba bastante bien coordinado y que había buena comunicación entre los escritores.

De todas formas, el momento para mí más trascendente de este número del Capi tiene que ver con el mosqueo que se pilla Stark después de que Sersi hubiese trasteado con su armadura para transformarles a todos en Acusadores y escapar de los kree. Obviamente, la eterna desconocía que la armadura constituía el soporte vital que mantenía vivo a Stark, por lo que la reconfiguración de sus sistemas podía alterarla de manera significativa y causarle la muerte. De ahí el mosqueo. En todo caso, como resultado, Stark decidía hacer valer su antigüedad y se separaba del resto del grupo contra el criterio del Capitán América, lo que va a abrir un poco más la brecha creada entre ambos.

El Avengers West Coast # 81 es la única parte del crossover que protagoniza el equipo de la Tierra, lo que hace que su trascendencia sea quizá un tanto relativa de cara a la trama que se desarrolla en el espacio. En todo caso, a efectos de la serie de los Costa Oeste, este AWC # 81 supone la reafirmación del papel de capullo integral que desempeñaba el USAgente dentro de los wackos, un papel que por cierto le estaba proporcionando una gran popularidad entre los lectores, como venían a demostrar las encuestas que hacía Marvel en la propia página de correo de los wackos, donde el USAgente resultaba ser el tercer personaje mejor valorado del grupo, tan solo por detrás de Spiderwoman y de Ojo de Halcón.

Hablando de todo un poco, aquí me gustaría hacer hincapié en que, en mi caso concreto, el USAgente siempre me ha parecido un reflejo marvelita del tipo de personaje que era Guy Gardner, quien también había desempeñado de manera bastante notable el papel de gilipollas dentro de la Liga de la Justicia de Giffen y DeMatteis, consiguiendo una gran popularidad entre los lectores gracias seguramente a la originalidad que suponía encontrarse con un personaje de este estilo en el bando de los héroes. En todo caso, su discusión con Hulka resultaba bastante ejemplificativa de la razón por la que Walker era conocido en estos años como “el vengador al que a todo el mundo le encantaba odiar”, reafirmándose en esta fama de gilipollas cuando unas páginas más tarde volvía a abrir la boca para contarle a Pájaro Burlón la razón por la que había votado por ella en el AWC # 69 y se acababa llevando puesta una buena hostia por parte de la Sra. Barton.

En lo que se refiere a la trama argumental principal, me parece importante destacar la aparición en la saga de otro escenario muy reconocible del Universo Marvel: el Proyecto Pegaso, escenario al que ahora se trasladaban los Vengadores a fin de custodiar a los prisioneros capturados en las anteriores entregas de la saga, entre los que se encontraban el Capitán Atlas y la Dra. Minerva. El problema era que los Shi´ar seguían muy interesados en hacerse con las Negabandas y con el secreto de la Omnionda que poseía Atlas, siendo así como el equipo de la Tierra se acababa enfrentando a la Guardia Imperial Shi´ar en las instalaciones del Proyecto Pegaso.

La décima parte del crossover es la que aparecía en Quasar # 33, que desgraciadamente ya no estaba dibujada por Greg Capullo, sino que éste era sustituido por Rurik Tyler, otro de esos artistas noveles que intentaban hacerse una carrera en aquellos años y que en este caso no me parece que lo hiciese nada mal. En mi opinión, cumplía bien con la parte que le tocaba dibujar, aunque a veces se le notase un poco verde.

En cuanto a su contenido, yo diría que esta parte del crossover viene a ser una especie de “Quasar vs Guardia Imperial Shi´ar”, si bien es también aquí donde una antigua vengadora hace su aparición en la saga: Carol Danvers, aunque lo hace en su identidad de Binaria y como miembro de los Saqueadores Estelares. Además de esta aparición de Binaria, otra cosa a la que creo que hay que referirse aquí es al enfrentamiento de Quasar con Neutrón que se monta Gruenwald en este número, llevándolo incluso a la portada, más que nada porque como sabéis muchos de los que seguís también la Patrulla X, el nombre original con el que Claremont y Cockrum habían bautizado inicialmente a este miembro de la Guardia Imperial era precisamente el de “Quasar”, siendo la propia Marvel quien le había acabado cambiando el nombre a fin de que no se le confundiese con el nuevo alter ego de Wendell Vaughn. Pues eso: Quasar vs “Quasar”.

Más cosas. Con Simon Williams y la Visión enfrentándose a tres de los Saqueadores Estelares (Raza, Ch´od y Hepzibah), el Wonder Man # 8 es el número en el que por fin  se descubre para qué querían los shi´ar la tecnología de los kree que llevaban robando desde el comienzo de la saga: ni más ni menos que para construir una Negabomba, es decir, una bomba de Energía Negativa que pretenden detonar en el corazón del Imperio Kree para así acabar con la guerra de un plumazo, nunca mejor dicho.

Independientemente de cualquier otra consideración que a todos se nos viene a la cabeza con este individuo, la verdad es que a mí Gerard Jones nunca me ha gustado demasiado como escritor, excepto quizá su etapa en Green Lantern, que yo creo que fue lo mejor que hizo en su carrera; de hecho, no hace mucho que me volví a leer otra vez la etapa que hizo en las dos series de la Liga de la Justicia que llevó también durante estos años, y creo que tuvimos bastante suerte de que acabase llegando Grant Morrison. En todo caso, sí es cierto que este número de Wonder Man me gusta bastante más que el anterior, aunque tampoco es que sea una cosa como para tirar cohetes.

A efectos de caracterización, esta parte del crossover que transcurre en la galaxia shi´ar se centra sobre todo en examinar la relación entre Simon y la robotizada versión de la Visión que Byrne había dejado (para los restos) en los Vengadores, haciéndolo a la luz de los sentimientos que ambos sentían por Wanda, inexistentes según Gerard Jones en el caso de la Visión, y extremadamente confusos en el caso del frustrado Simon, tal y como se estaba viendo en su propia serie regular, en la que Simon estaba tratando de quitarse a la Bruja de la cabeza con otros personajes femeninos que aparecían por la serie. A efectos de continuidad, el ritmo de la historia creo que se sigue manteniendo bastante bien y lo más importante es que esta parte del crossover concluía con Wonder Man y la Visión en el interior de la Negabomba y perdidos en algún punto de la galaxia Shi´ar.

Cambiando otra vez de escenario, el Avengers # 346 nos lleva de regreso al Imperio Kree y presenta varios puntos de interés de cara a lo que está sucediendo. Así, en primer lugar, aunque su parte central gira en torno al enfrentamiento entre los Vengadores y la Fuerza Estelar que la Inteligencia Suprema ha ido reuniendo a lo largo de la saga (y a la que ahora se incorporan el Capitán Atlas y la Dra. Minerva), lo más importante de este número va a ser la llegada de Ave de Muerte a Hala. Tal y como comprobamos a su conclusión, la aparición en escena de la principal asesina de los Shi´ar no venía a presagiar nada bueno para los líderes del Imperio Kree, los generales Ael-Dann y Dar-Benn, claramente carne de cañón desde su primera aparición en el Universo Marvel durante el transcurso del Guantelete del Infinito (Silver Surfer # 53), y más hallándose la Inteligencia Suprema de por medio, que era quien narraba en primera persona todo lo que iba sucediendo en esta parte del crossover, revelándose como el gran villano que se encontraba detrás de todo lo que estaba sucediendo.

Personalmente, esta parte que se desarrolla en los Vengadores me vuelve a parecer otra vez una de las mejores de esta tanda. En cualquier caso, a efectos de lo que es la serie, Harras aprovecha su participación en el crossover para seguir trabajando con los personajes que ahora tiene entre manos, al tiempo que empieza también a plantearnos algunos de los dilemas morales de los que nos hablaba el compañero Sergio X y que se van a convertir en uno de los temas recurrentes de su etapa en los Vengadores, como sucede con la conversación entre el Capitán América y el Caballero Negro en la que éste se dispone a ajustar su espada para matar a los enemigos kree que les superan, respondiéndole el Capitán América que se olvide del tema. No hay que olvidar que el Capi iba en una misión de paz, lo que tratándose de los kree no deja de ser algo bastante inocente, la verdad.

Y otra de las cuestiones a las que creo que también hay que referirse al hablar de este AV # 346 es al famoso tema de las cazadoras que nos ha comentado Job, puesto que es aquí donde Sersi y Crystal aparecen llevándolas por primera vez. Si tengo que pronunciarme al respecto, la verdad es que a mí también me gustan. Visualmente llamaban mucho la atención, entre otras cosas porque Epting las dibujaba muy bien, y lo cierto es que con el paso de los meses se iban a acabar convirtiendo en uno de los elementos más distintivos de esta época de los Vengadores toda vez que Epting las iba a utilizar para rediseñar los uniformes de varios miembros del grupo. Sólo Hércules, la Visión, y como es lógico, el Capitán América, se quedaron al margen de las famosas cazadoras, aunque éste último sí que llegó a aparecer con ella en alguna ilustración promocional del 30º Aniversario.

En cuanto al origen de esta moda de utilizar las cazadoras como complemento de los uniformes de superhéroes, yo diría que la versión más extendida es que su creador fue Jim Lee dentro de la Patrulla X, siendo seguido unos pocos meses más tarde por Steve Epting en los Vengadores. Pues bien, si me lo permitís, en este punto me voy a desmarcar un tanto de esta idea más o menos generalizada. Desde mi muy particular punto de vista, lo que hicieron tanto Jim Lee como Steve Epting fue popularizar una incipiente moda que ni siquiera era noventera, sino ochentera (o más concretamente de finales de los ochenta) y que además tampoco era original del cómic norteamericano, sino que procedía de los tebeos británicos (al igual que las famosas gabardinas), siendo la principal responsable de introducirla en los Estados Unidos la suegra de Animal Man (es decir, Grant Morrison) con la idea de que Buddy no pillase frío (que si os fijáis, es exactamente la misma excusa que utiliza Dane en este número para justificar el que ahora las llevasen las chicas), y muy especialmente las magníficas portadas que estaba haciendo Brian Bolland para Animal Man y que era lo que estaba al alcance visual de todo el mundo. Luego podríamos hablar ya del tipo de cazadora que le gustaba dibujar a cada artista, porque aquí la cosa ya iba en función del gusto de cada uno a la hora de dibujarlas, pero la idea estética de la que procedía todo no dejaba de ser la misma: la idea de Grant Morrison para darle un nuevo aire a Animal Man.

Aparte de que yo creo que Harras (como editor de los X Men y guionista de los Vengadores) tuvo también algo que ver en esto, el caso es que con muy pocos meses de diferencia entre ellos, Jim Lee y Steve Epting empezaron a utilizar esta estética de las cazadoras como parte de los uniformes de varios de sus X-Men y de sus Vengadores, con la ventaja para Jim Lee de ser el primero de los dos que se planteó el hacerlo y de que además la Patrulla X era el tebeo que absolutamente todo el mundo leía en ese momento. Sea como fuere, Epting las incorporó al aspecto visual de los Vengadores utilizando como excusa la propia indumentaria con el logo oficial de la A del grupo en el antebrazo que llevaban los miembros del Equipo de Mantenimiento de los Vengadores, puesto que éstos eran quienes utilizaban habitualmente esas cazadoras que ahora, en la ficción, le servían a Sersi como inspiración para su creación.

Finalmente, el Iron Man # 279 continúa desarrollándose en Hala, pero aquí el protagonismo se traslada a los otros dos miembros del equipo que se habían separado del resto: el Hombre de Hierro y Goliath, es decir, los dos integrantes de los wackos, siendo el momento estelar de esta parte del crossover el enfrentamiento que tiene lugar entre el Hombre de Hierro y Ronan el Acusador, un enfrentamiento que puede calificarse de combate a muerte, especialmente en lo que se refiere a Stark.

Junto con los tres números de los Vengadores, los tebeos del Hombre de Hierro son los que más me gustan del crossover. Personalmente, destacaría además el trabajo que hace Paul Ryan en estos dos números, un dibujante que si bien nunca me pareció que fuese una gran estrella, sí que era un artista muy fiable y con mucho oficio que siempre cumplía bien a la hora de dibujar cualquier tebeo.

En cuanto al guion, el trabajo de Kaminski me parece también más que aceptable, por mucho que éste fuera su debut como escritor. Su caracterización del enfrentamiento entre el Hombre de Hierro y Ronan, en el que éste le declaraba culpable y le sentenciaba a muerte, seguramente contenía muchos estereotipos por parte del Acusador kree que recordaban al universo del Juez Dredd, pero en todo caso suponía un vehículo más que adecuado para llevarnos al momento cumbre de esta parte del crossover, que era cuando Stark se daba cuenta de que iba a morir a manos de Ronan y decidía ser él quien cruzase esa línea haciendo estallar el reactor que proporcionaba energía a su armadura, llevándose por delante a Ronan y a todos los acusadores que se encontrasen en un radio de quince metros a la redonda. La llegada del resto de Vengadores en el último momento de la cuenta atrás, era lo único que impedía que Stark se dejase la vida en Hala y se llevase consigo a varias decenas de acusadores a visitar de cerca el paraíso kree.

Y nada más. De momento aquí lo dejamos.

Departamento de Civilizaciones Alienígenas Poco Amistosas: Una de las notas más relevantes de este crossover es la participación que tiene en él la Guardia Imperial Shi´ar, una especie de legión extraterrestre creada por Chris Claremont y Dave Cockrum en 1977 en la que cada uno de sus miembros resultaba ser el análogo de un miembro de la Legión de Superhéroes de DC, de la que Cockrum había salido de mala manera unos pocos años antes. Al planteárseles a ambos la necesidad de crear una Guardia Imperial para el Imperio Shi´ar, a Cockrum se le ocurrió la idea de utilizar los nuevos diseños que tenía pensados para la Legión antes de marcharse, siendo así cómo surgió la Guardia Imperial Shi´ar. La cuestión es que John Byrne no era especialmente fan de la Legión, de manera que cuando le tocó a él volver a utilizar a la Guardia Imperial Shi´ar, prefirió desentenderse de todo lo relacionado con la Legión y crear nuevos miembros que nada tenían que ver con ella (en este caso, si no recuerdo mal, Husar, Warstar y Manta).

En todo caso, para aquellos a los que les pueda llamar la atención las analogías con la Legión que se dan en los miembros de la Guardia Imperial que aparecen en este crossover, aparte de la más reconocible de todas que es la existente entre Gladiador y Superboy (que por cierto, no sé a quién se le ocurrió, pero lo de llamarle Kallark fue toda una genialidad), los que se presentaban por ejemplo en el Proyecto Pegaso para hacerse con Atlas y rescatar a sus compañeros capturados eran Centella, Noche y Duende, o lo que es lo mismo, las versiones shi´ar de los legionarios Violet, Chica Sombra y Camaleón.

En cuanto a los que se enfrentaban a Quasar en esta segunda fase del crossover, Rayo Estelar y Neutrón vienen a ser las versiones shi´ar de los legionarios Sun Boy y Star Boy, e igualmente, los que se encontraban al otro lado del Portal por el que había huido la nave shi´ar a la que perseguía Quasar, eran Oráculo (Saturn Girl), Tempestad (Lightning Lad) y Electrón (Cosmic Boy). Y por si todos estos no fueran pocos, tras descubrir que las Negabandas acababan de ser enviadas al Mundo Trono Shi´ar, la parte final de ese mismo número llevaba a Quasar a enfrentarse con Onslaught (traducido por Forum como Ataque, y que yo diría que pretende ser la versión shi´ar de Karate Kid), Viento Solar, Voyager, Moondancer y Glom, todos estos últimos, si no me equivoco, creados por Mark Gruenwald para la ocasión y siendo ésta su primera aparición en el Universo Marvel.

Finalmente, en cuanto a los que aparecen en otras partes del crossover como las de Thor o los Costa Oeste, Titán viene a ser el reflejo shi´ar de Colosal Boy, mientras que Astra es el de Chica Fantasma, Terremoto el de Kid Quake, y Pegador el de Ultra Boy. Comentar también que en The Mighty Thor # 446 aparece Hardball, que si no me equivoco hace su primera aparición en ese número de Thor y al que no recuerdo haberle visto mucho más.

Por su parte, en cuanto a los kree, es también en este segundo mes de publicación del crossover donde empieza a tomar forma uno de los subargumentos que habían estado apareciendo desde el principio de la saga: la formación por parte de la Inteligencia Suprema de la Fuerza Estelar Kree, una especie de grupo de superseres kree ideado por Mark Gruenwald para que fuesen los oponentes de la Guardia Imperial Shi´ar en esta saga. Su versión seguramente más conocida es la capitaneada por Yon-Rogg en la película de la Capitana Marvel, formada además de por la propia Carol Danvers y Yon-Rogg, por la Dra. Minerva, el Capitán Atlas, Korath el Perseguidor y Bron Char, éste último en realidad un miembro de la Legión Lunar kree del almirante Galen Kor al que pronto veremos por aquí.

En cualquier caso, en lo que a nosotros nos interesa, la que aquí aparece es su formación original, en la que además de Ronan el Acusador, una creación de Stan Lee y Jack Kirby que pasa por ser junto con la Inteligencia Suprema el primer personaje kree que apareció en el Universo Marvel (4F # 65), sus dos miembros más conocidos resultan ser la Dra. Minerva, personaje creado por Scott Edelman y Al Milgrom en el Captain Marvel # 50, y el Capitán Atlas (ya que me imagino que sabéis de dónde venía el nombre, lo de llamarle Capitán Timely supongo que sonaba muy poco kree), una creación de Mark Gruenwald en Quasar # 9.

El resto de miembros de la Fuerza Estelar resultan ser mucho menos conocidos que los tres anteriores. En todo caso, por si a alguien se le ha despertado la curiosidad con este tema, el androide Supremor es una creación de Steve Englehart y Al Milgrom que había aparecido por primera vez a mediados de los 70 en las páginas del Capitán Marvel (CM # 46). Por su parte, Korath el Perseguidor es un guerrero cibernético que casi puede decirse que hacía aquí su debut en el Universo Marvel, toda vez que en su primera aparición dentro de la serie que los Inhumanos habían tenido también en los años setenta (Inhumans # 11), Korath no era el mismo individuo que ahora llevaba la armadura (de hecho, es que no era ningún individuo, sino una cucaracha evolucionada). Seguramente el más desconocido de todos estos superseres kree es Ultimus, un kree de origen eterno que había aparecido por primera vez como el Demonio Druida en la serie de Thor (TMT # 209) durante la época en que Gerry Conway y John Buscema se hallaban al frente de la misma. Aquí, si se me permite tirar de ironía, supongo que la lógica de que el Demonio Druida resultase de repente ser un kree radicaba en que tenía la piel de color azul (es decir, que tirando de la misma lógica, me imagino que también podrían haber dicho que se trataba de un atlante o incluso de un pitufo). Y finalmente, el último en aparecer en escena es Shatterax, un cyborg potenciado por la tecnología kree que hacía su primera aparición en esta saga de la mano de Paul Ryan y Len Kaminski (IM # 278) y que era el que le había puesto las pilas al Hombre de Hierro en la sexta parte del crossover.

:birra:

3
Yo sitúo esta etapa de Harras, Epting y Palmer en mi Top 3 particular de los Vengadores sin mayor problema. Y además, mirando más hacia arriba que hacia abajo. En mi opinión, el problema que siempre ha tenido esta etapa es que ha acabado siendo bastante infravalorada en base a razones que no resultan demasiado fáciles de explicar. O tal vez sí, pero no me apetece mucho hacerlo, la verdad.

Por otra parte, es cierto que los números de relleno que hay a lo largo de esta etapa son de los que hacen daño a la vista, pero en todo caso, más o menos hasta el Avengers # 382, que es el último número que escribe Harras en solitario (aunque ya sin Steve Epting desde el # 375), creo que la serie está a un nivel estupendo. Lo que viene después, ya con Terry Kavanagh metiendo mano a los guiones y con la Marvelution de los cojones convirtiendo a los Vengadores en un erial, es un despropósito del tamaño de Australia.

Y me alegro de que la reseña os haya hecho pasar un rato entretenido. Un placer participar, como siempre :birra: :birra:

Por cierto, a la espera de algún comentario más como el de System si os parece intento tener el siguiente análisis para el fin de semana del 23 al 25

Sin problema :thumbup:

4
ETAPA 85º  Operación Tormenta Galáctica (I)

Captain America # 398, Avengers West Coast # 80, Quasar # 32, Wonder Man # 7
Avengers # 345, Iron Man # 278, The Mighty Thor # 445


Formación: Capitán América, Hombre de Hierro (para vosotros Iron Man), Ojo de Halcón (apareciendo como Goliath), Caballero Negro, Hércules, Sersi, Crystal, Bruja Escarlata, Thor (Eric Masterson), Wonder Man, Visión, Capitana Marvel (Mónica Rambeau), Rayo Viviente, Starfox, Quasar, Viuda Negra, Hulka, Dr. Pym, Avispa, USAgente, Spiderwoman (Julia Carpenter), Pájaro Burlón, Halcón y Gilgamesh.

Personaje invitado: Rick Jones.

Villanos: Imperio Kree (principalmente Inteligencia Suprema, Capitán Atlas, Dra. Minerva, Centinela Kree 372, Fuerza Estelar Kree). Imperio Shi´ar (principalmente Lilandra Neramani, Ave de Muerte, Guardia Imperial Shi´ar).


Bueno, pues lo primero que tengo que decir es que la Operación Tormenta Galáctica me merece una opinión, en general, bastante positiva, por mucho que no deje de ser un claro ejemplo de los (muchos) excesos que rodeaban a la Marvel de aquellos años, la Marvel de Ron Perelman. En todo caso, aun reconociendo esa sobrexplotación comercial que se hallaba detrás de todo lo que se hacía en aquel momento, me parece un crossover muy compacto que se lee muy bien y de una manera bastante fluida a pesar de la extensión que tiene (ni más ni menos que 19 partes más algún que otro epílogo) y de los muchos editores, escritores y artistas (en total, más de veinte personas) que de un modo u otro se vieron implicados en su elaboración.

Dada su popularidad entre las sagas de los Vengadores, no creo que a estas alturas haga falta decir que la Operación Tormenta Galáctica (también conocida como la Guerra Kree-Shi´ar), es una descendiente directa de la Guerra Kree-Skrull, la saga cósmica más icónica de los Vengadores. En este sentido, como me imagino que muchos ya sabéis, esta Operación Tormenta Galáctica fue una idea original de Mark Gruenwald que en un principio estaba pensada para aparecer dentro de la serie regular de Quasar, de la que el propio Gruenwald era el guionista. Sin embargo, en una Marvel que tras el reciente éxito de El Guantelete del Infinito se hallaba a la búsqueda de ideas que pudieran servir de base para otro evento similar, Gruenwald ofreció ese argumento para Quasar como idea para un posible crossover protagonizado por los Vengadores. Y efectivamente, al igual que había sucedido el año anterior con la idea de Jim Starlin que había dado pie al Guantelete del Infinito, esta otra idea de Mark Gruenwald para Quasar resultó ser la elegida para protagonizar el gran crossover editorial que se estaba buscando de cara a la primera mitad del año 1992 y que esta vez se iba a centrar en los Vengadores, o mejor dicho, en todas las series de los Vengadores.

Sobre esta idea inicial de Gruenwald, los tres escritores que se sentaron a escribir la línea argumental por la que discurriría el crossover (lo que se conoce como “Plotline”), fueron el propio Gruenwald, Bob Harras y Fabian Nicieza, dejando establecido ya desde este primer momento todo lo que tenía que ir sucediendo en cada parte del crossover. A continuación se celebró una multitudinaria reunión en las oficinas de Marvel, a la que además de Gruenwald, Harras y Nicieza, asistieron todos los editores, escritores y artistas de los diferentes tebeos de los Vengadores que iban a verse implicados en el crossover, aportando todos ellos diferentes ideas sobre lo que tenía que suceder en cada parte en función de los personajes y de los tebeos que cada uno tenía a su cargo. Y el resto, como se suele decir, es historia.

Otra cosa de la que creo que también se puede hablar es del título que se le puso al crossover. Como a estas alturas también me imagino que ya sabe todo el mundo, el título Operación Tormenta Galáctica fue tomado directamente de la Operación Tormenta del Desierto, nombre con el que había sido bautizada la operación militar que el año anterior habían llevado a cabo las fuerzas aliadas para liberar Kuwait de la invasión llevada a cabo por el ejército de Sadam Hussein. Ahora bien, a pesar de esta denominación, la propia Marvel se ha cansado de repetir que el crossover no guardaba ninguna relación con nada de lo que había ocurrido en aquella primera Guerra del Golfo y que no había que ver en él ningún tipo de paralelismo con lo sucedido en ella.

El caso es que si se me permite un poco de escepticismo, la verdad es que yo nunca he tenido tan clara esta afirmación de Marvel; de hecho, me suena un poco al conocido tópico legal exculpatorio de que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Y lo digo porque desde mi muy particular punto de vista, varios de los países que se vieron implicados en el conflicto sí que pueden llegar a reconocerse entre los diferentes participantes de la saga concebida por Gruenwald. Evidentemente, la identificación de los Vengadores con las fuerzas aliadas resulta la más clara y reconocible de todas, pero no creo que sea la única que puede hacerse. Así, el papel que les correspondía a los iraquíes (que en los primeros momentos del conflicto todavía se especulaba con la posibilidad de que tuvieran capacidad nuclear), podía resultar bastante cercano al que le tocaba desempeñar al Imperio Kree. Igualmente, la asimilación de papeles del Imperio Shi´ar no creo que haya que verla en el invadido Kuwait, sino más bien en el vecino estado de Israel, que era la gran potencia nuclear de la zona y hacia la que todas las noches volaban los misiles Scud de los iraquíes pretendiendo involucrarles en el conflicto. Y finalmente, incluso el papel que desempeñaban los Skrulls como enemigos ancestrales de los Kree, podría llegar a asimilarse también con el papel que le tocó interpretar a Irán en el conflicto, un país que en aquel entonces llevaba en guerra con Irak desde hacía más de una década, y que no sólo salió indemne de aquella primera Guerra del Golfo, sino que se libró del peligroso enemigo que suponían los iraquíes, emergiendo de aquella guerra como una de las grandes potencias de la zona. En todo caso, no hay más remedio que volver a reiterar que Marvel siempre ha negado la existencia de cualquier tipo de paralelismo entre esta saga y lo sucedido en la primera Guerra del Golfo, lo que supongo que deja cualquier posible parecido con la realidad en el terreno de la pura coincidencia.

Una vez situado el crossover en lo que fue su contexto editorial, vamos con los episodios que componen esta tanda. Desde mi punto de vista, los cuatro primeros episodios funcionan como una especie de introducción cuyo objeto es preparar la intervención de los Vengadores en el conflicto, siendo el Avengers # 345 el que cierra esta primera fase y sitúa la historia en un nuevo marco argumental que ya se va a desarrollar en el espacio, con los Vengadores interviniendo de manera directa en la guerra entre los kree y los shi´ar. De acuerdo con lo que sería esta estructura interna, el crossover comienza en el Capitán América # 398, que, a ver, no es que sea un horror, pero está dibujado por Rik Levins y con eso creo que ya está dicho todo. De todas formas, independientemente de ese pobre trabajo de Rik Levins, creo que Mark Gruenwald (que en este momento llevaba ya siete añazos al frente del personaje) se encontraba también en sus horas más bajas como guionista del Capitán América; de hecho, es que incluso los guiones que estaba haciendo en esta época para Quasar eran bastante mejores que los del Capitán América, como creo que pone de manifiesto el que esta historia surgiese precisamente del trabajo que estaba haciendo en Quasar, no en el Capi.

Por destacar algo más positivo, lo cierto es que este episodio inicial de la saga se dejaba leer y tenía además bastante importancia en el contexto general de la historia, no sólo por ser el tebeo donde los acontecimientos se ponían en marcha, sino también por el carácter profético del sueño de Rick Jones con el que comenzaba todo, un Rick Jones cuya aparición, no creo que haga falta decirlo, suponía un claro homenaje a su anterior participación en la Guerra Kree-Skrull. Por cierto, en torno a esta participación de Rick Jones en el crossover, comentar a modo de anécdota que Peter David no puso ningún obstáculo a que Rick apareciese en él, pero sí pidió de forma expresa que no le involucrasen a Hulk, una petición que tuvo un simpático reflejo en forma de broma en la pág. 4 del CA # 398, cuando Rick llamaba a la puerta de Banner y le preguntaba si estaba ahí, respondiéndole éste, sin que se le llegase a ver, que no estaba y que le dejase en paz; de hecho, ese mismo mes, Hulk tenía una conversación con Kaos en Hulk # 392, en la que era el propio Peter David quien dejaba bastante claro que no le atraía demasiado participar en el crossover. Por lo demás, a efectos de continuidad, señalar también que esta aparición de Rick Jones tiene lugar entre Hulk # 392 y 393.




A continuación, la segunda parte del crossover es la que aparece en el Avengers West Coast # 80, la primera historia que involucraba a los wackos en la saga y que estaba a cargo del equipo habitual que formaban Roy y Dann Thomas junto a David Ross. Esta parte me gusta más que la anterior. En este caso, es el secuestro de Rick Jones por parte de los Shi´ar el que hace que Roy Thomas nos lleve de regreso a uno de los lugares más emblemáticos de su trayectoria al frente del Capitán Marvel: la antigua base kree en la que había tenido lugar el último enfrentamiento entre Mar-Vell y Yon-Rogg, así como el nacimiento de Carol Danvers como Ms. Marvel (Captain Marvel # 18). Todo ello para traer de vuelta a uno de los artefactos más letales que habían desarrollado los kree: el Psico-Magnitron, otra creación también del propio Roy Thomas.

De la mano (no lo olvidemos) de quien había sido uno de los creadores de la Guerra Kree-Skrull, esta segunda parte del crossover traía también consigo a varios miembros de ese curioso reflejo de la Legión de Superhéroes que era la Guardia Imperial Shi´ar, así como a una de las creaciones (para mí) más fantásticas que Jack Kirby había llevado a cabo para los 4F: los Centinelas kree. En otro nuevo homenaje del propio Thomas a su trabajo en aquella saga, esta vez el que aparece es el Centinela Intergaláctico 372, listo para activarse ante cualquier intrusión en la que no se hallase presente ningún oficial kree, algo que siempre había sucedido en las anteriores ocasiones en que la antigua base había aparecido en el Universo Marvel.

A modo de curiosidad, apuntar también que Thomas nos recordaba en este número que las dos partes de Warstar, el androide de la Guardia Imperial Shi´ar, se llamaban B´Nee y C´Cil (Claremont & Byrne dixit), que en inglés suenan algo así como Beany y Cecil, nombres que resultan ser los de los protagonistas de una famosa serie infantil de dibujos animados de los años sesenta conocida como Benito y Cecilio, la serpiente marina, siendo de ahí de donde viene el comentario chistoso que hace Stark al enterarse de sus nombres y preguntarles a ambos si habían salido de alguna luna llamada “Leakin Lena”, ya que ése era el nombre que tenía el barco del Capitán Horacio (un cascarón lleno de vías de agua) en esa serie de animación. Obviamente, al ser una referencia tan generacional, los pobres (por lo que les pagan, me refiero) traductores españoles no sé si han sabido muy bien por dónde iban los tiros (y más si en el original se lían y lo llaman “Leakin Luna” en vez de “Leakin Lena”), más que nada porque las traducciones que se le han dado en nuestro país al nombre del barco del Capitán Horacio han llegado a ser verdaderamente curiosas. Forum por ejemplo tiró de valentía y lo tradujo como “Luna Goteante”, optando por hacer la clásica patada a seguir con el error que procedía de la versión original, mientras que en Panini lo que han hecho ha sido tirar de ingenio y cambiar el nombre del barco por la expresión “el Show de Beany y Cecil” para tratar de dar sentido al chiste de Stark sobre de dónde habían salido. En fin, la vida del traductor es dura y poco agradecida.



La tercera parte del crossover es la que aparece en Quasar # 32, que por cierto tuvo que tener una edición especial en Estados Unidos a fin de hacerla accesible para todo el mundo, toda vez que la serie regular de Quasar era una de las que únicamente se vendían a través del circuito de librerías especializadas. En cualquier caso, aquí nos volvemos a encontrar de nuevo con Mark Gruenwald al guion, pero esta vez acompañado de un dibujante de verdad, Greg Capullo, aquí en los primeros años de su carrera. Personalmente, me parece una verdadera lástima que Capullo sólo dibujase este primer número del crossover. Pareciéndome en todo caso un dibujante muy bueno, este estilo tan limpio que tenía al principio a mí era el que más me gustaba, más que aquél otro al que luego le vimos evolucionar en X-Force, y desde luego, mucho más que aquél otro con el que más tarde se consagró en Spawn. En cualquier caso, no deja de ser una simple cuestión de gustos.

Con Quasar incorporándose de lleno al crossover, esta tercera parte de la historia se desarrolla en otro de esos escenarios míticos y muy reconocibles del Universo Marvel: la Tumba del Capitán Mar-Vell, situada en un asteroide sin nombre de la órbita de Titán, y aparecida por primera vez (como es lógico) en la Novela Gráfica La Muerte del Capitán Marvel. Es en esta tercera parte del crossover donde se incorpora a la saga Starfox, uno de los antiguos vengadores de Stern, así como dos de los agentes kree que nos son más reconocibles gracias a sus anteriores apariciones en el Universo Marvel: el Capitán Atlas (Att-Lass, creado por el propio Mark Gruenwald dentro de la serie regular de Quasar) y la Dra. Minerva (Minn-Erva, creada por Scott Edelman y Al Milgrom a finales de los 70 dentro de la serie original del Capitán Mar-Vell). Al igual que varios miembros de la Guardia Imperial Shi´ar, todos ellos aparecen en Titán en busca de las Nega-Bandas que la Inteligencia Suprema le había entregado años atrás al Capitán Mar-Vell y que habían sido enterradas con él.

La despedida de Rick Jones de la saga constituye el principal objeto del Wonder Man # 7, a cargo de Gerard Jones y Jeff Johnson. Argumentalmente, yo diría que ésta es la parte más floja del crossover, más que nada porque creo que el tono de comedia no iba mucho con la saga, aunque por otra parte también tengo que reconocer que los diálogos y la interacción entre Rick y Simon resulta bastante divertida. Es cierto también que Jeff Johnson no era un mal dibujante, y que la pelea a intervalos entre Atlas y Simon era bastante original y entretenida, pero la cosa es que no puedo evitar que todo me parezca un poco de relleno para introducir este número de Wonder Man en el crossover antes de que le tocase el turno al tebeo de los Vengadores, que es donde tiene lugar lo verdaderamente importante.

Éste es el bueno. El Avengers # 345, quinta parte de la saga y primer número de los Vengadores en incorporarse al crossover, me parece, con diferencia, el mejor de todos los episodios que forman parte de esta primera ronda. Muy bien ambientado en su parte inicial, con las erupciones solares incrementándose cada vez más y con la estación espacial Starcore que acababa de ser borrada del mapa, esta parte del crossover puede decirse que comienza a toda pastilla, es decir, con cuatro de los Vengadores de mayor nivel de poder enfrentándose a los shi´ar en el espacio y con una Sersi desatada que ya empieza a ir como una moto (la reacción del Capitán América al enterarse de lo que ha hecho me parece que queda bastante divertida). Por otra parte, también creo que es en este número donde comienza de verdad la participación de los Vengadores en el conflicto, centrándose la acción a partir de este momento en los equipos que van a ir a los imperios Kree y Shi´ar.

Una cosa que creo que merece la pena ser destacada para darse cuenta de cómo se implicaron todos los participantes en el crossover, es que esta elección de los vengadores que iban a ir al espacio fue una de las cuestiones que más debate generó entre todos los que asistieron a esa famosa reunión de Nueva York en la que se discutió el Plotline que habían escrito Gruenwald, Harras y Nicieza. Según cuenta uno de los asistentes, en este caso Ralph Macchio, la gente se lo llegó a tomar tan en serio que incluso se llegaron a producir apasionados debates sobre quién iba y quién no. Por ejemplo, a modo de anécdota, el cambio de Ojo de Halcón a Goliath y su entrada en el grupo que iba a la galaxia kree en sustitución del USAgente, fue una idea de Roy Thomas, alegando el papel que el arquero había desempeñado durante la Guerra Kree-Skrull, un cambio que no contentó especialmente a Gruenwald, que estaba más por la labor de que fuera el USAgente.

Y ya que estamos con Ojo de Halcón, comentar también que la distribución de los equipos que hacía el Capitán América en este AV # 345, viéndose a los vengadores que iba nombrando mediante diferentes viñetas a base de primeros planos de cada uno de ellos, suponía un guiño bastante reconocible a la propia historia gráfica de los Vengadores, y en concreto, al modo en que lo había hecho John Byrne en aquella otra reunión del grupo en la que Henry Peter Gyrich había limitado el equipo a siete miembros, excluyendo también a Ojo de Halcón (AV # 181); de hecho, el guiño se extendía a la propia reacción del arquero, que era idéntica a la que había tenido lugar en aquel entonces. Evidentemente, no hace falta decir que este pequeño homenaje estaba sobre todo dedicado a los aficionados de los Vengadores con unos cuantos tebeos del grupo a sus espaldas, al ser quienes pillaban la referencia nada más verla, pero, en todo caso, como seguro que ahora mismo mucha gente que no ha seguido habitualmente los Vengadores no sabe muy bien de qué estamos hablando, por aquello de que vale más que mil palabras, mejor verlo en imagen.





Con todo, la anécdota más curiosa de aquella reunión (y que seguramente deba ponerse en el haber de Harras) fue que todos los allí presentes se olvidaron de la Viuda Negra, que ni fue incluida entre los Vengadores que iban al espacio ni entre los que se quedaban en la Tierra; de hecho, desaparecía sin más durante el transcurso de la reunión que tenía lugar en el AV # 345, no volviendo a reaparecer hasta el epílogo final del Capi # 401. Mi impresión es que la intención inicial era asignarla al equipo que se quedaba en la Tierra, pero por algún tipo de error, su nombre se debió traspapelar en algún momento del proceso creativo y acabó siendo olvidada. En consecuencia, toda vez que el equipo de la Tierra se trasladaba al Proyecto Pegaso, la única explicación posible a la hora de mantener la coherencia interna de la saga, es que la Viuda permaneció de guardia en la mansión de los Vengadores durante todo el crossover, quedando por tanto su participación fuera de escena. O dicho de otro modo, que se quedó en la mansión sacando brillo a las cucharas, un papelón a la altura del que desempeñaba Jarvis.

En cuanto al grupo de Vengadores que iba a la galaxia kree (Capitán América, Hombre de Hierro –quien utilizaba una nueva armadura espacial especialmente diseñada por Paul Ryan para la ocasión–, Hércules, Crystal, Sersi, Caballero Negro y Ojo de Halcón/Goliath), el Iron Man # 278 se centraba en mostrar los graves problemas de salud por los que estaba pasando Tony Stark y que éste estaba manteniendo en el más absoluto de los secretos. Esto me parece importante destacarlo porque son precisamente estos problemas los que le llevan a entregarse a los kree como medio más directo de introducirse en Hala, situación que le obliga a ofrecer la rendición de todo el grupo sin haberlo consultado antes con el Capitán América, una decisión tomada unilateralmente por Stark que va a suponer el comienzo de una serie de fricciones entre ambos que tendrán su punto más álgido al final de la saga.


– ¿Y tú qué piensas que va a ocurrir ahora, Tony?
– Pues yo diría que van a cachear a Sersi.

A efectos creativos, creo que es necesario hacer referencia a que ésta era la primera historia que Len Kaminski llevaba a cabo como guionista del Hombre de Hierro, comenzando así una etapa (para mí) muy interesante del vengador dorado que desgraciadamente ha acabado siendo bastante infravalorada por el público en general. En todo caso, a nivel argumental, Kaminski mantenía los graves problemas de salud que David Micheline y Bob Layton habían introducido en la serie y que luego se había ocupado de continuar John Byrne, pero iba a ir un paso más allá al agravar todavía más el deterioro sufrido por el sistema nervioso de Stark, haciendo insostenible la situación a la que éste se tenía que enfrentar en medio de una situación que ya de por sí tenía bastante de límite, como era en este caso un conflicto intergaláctico.

Y otra cosa que también me parece que hay que destacar es que son Kaminski y Ryan quienes introducen por primera vez en este número todo el aspecto informático que conllevaba la armadura del Hombre de Hierro y al que hasta entonces no se le había dado excesiva importancia. En concreto, fueron ellos quienes proporcionaron la idea de monitorizar a través de viñetas la información que la armadura le iba suministrando en todo momento a Stark, en este caso a través de las diferentes pantallas que éste iba viendo mientras pilotaba la armadura espacial que debutaba en este número, detalle que ha seguido acompañando en muchas ocasiones al personaje desde entonces, incluido el cine.

Finalmente, esta primera tanda de episodios del crossover concluye en The Mighty Thor # 445, un número que desgraciadamente no aparece dibujado por Ron Frenz, en ese momento el dibujante oficial de Thor, sino por Pat Olliffe, en mi opinión el peor de todos los dibujantes que intervinieron en este crossover en dura competencia con Rik Levins. La razón de esta sustitución no fue otra más que Ron Frenz acababa de terminar la saga quincenal que había aparecido ese otoño en The Mighty Thor, siendo él quien se había hecho cargo de los seis episodios que habían aparecido en ella. En consecuencia, no hubo más remedio que buscarle un sustituto mientras volvía a ajustarse de nuevo a sus fechas habituales de entrega, teniendo lugar esa sustitución durante estos dos números que formaban parte de la Tormenta Galáctica. En todo caso, la estupenda portada de este TMT # 445 sí que era obra de Ron Frenz, una portada que no creo que haga falta decir a todos aquellos buenos aficionados de los Vengadores que en su día disfrutaron del crossover Vengadores/Defensores, que suponía un más que evidente homenaje a la famosa portada que había realizado en su día su amigo Sal Buscema y que mostraba el momento más álgido de la batalla entre Thor y Hulk que había tenido lugar en las páginas del Defenders # 10.



Argumentalmente, esta parte del crossover se centraba en el equipo de vengadores que viajaba al Imperio Shi´ar (Capitana Marvel, Bruja Escarlata, Visión, Thor, Wonder Man, Rayo Viviente y Starfox), teniendo su momento más relevante en ese enfrentamiento que se veía en portada entre el nuevo Thor y Gladiador (es decir, la versión shi´ar de Superboy según Dave Cockrum). Por otra parte, la presencia de los skrulls en la nave kree que estaba atacando el pequeño planeta fronterizo de los shi´ar al que llegaban los Vengadores, empezaba a poner de manifiesto que los skrulls no estaban siendo meros espectadores en el conflicto. Muy al contrario, en esta parte del crossover que discurría en la galaxia shi´ar es donde se iba a empezar a ver que su papel en la saga no era tan irrelevante como en un principio parecía.

Y bueno, hasta aquí este primer corte. Como acabamos de ver, este primer mes del crossover concluye con el grupo de Vengadores que se dirige a Hala prisioneros de los kree y con el equipo que va de camino al Mundo Trono Shi´ar rodeado por una flota de naves de guerra de los shi´ar, es decir, un cliffhanger de manual que deja las espadas en todo lo alto en espera de los episodios que aparecieron originalmente durante el segundo mes del crossover, así que nada, a seguir leyendo.

:birra:

5
Bueno, pues yo creo que he sido el último en llegar, pero me siento supercómodo participando con vosotros en este hilo y me sumo a vuestros buenos deseos para este año. Poder enrollarme con las cosas que me gustan y compartirlas, me parece una manera muy sana y muy divertida de disfrutar de una afición. Además, me gusta leer lo que piensan los demás sobre las mismas cosas que leo yo, así que muchas gracias por la parte que os toca.

Si os parece para no quitarle la voz a Artemis teniendo en cuenta que estamos todavía en días de fiesta vamos a darle unos pocos días más para que suba la reseña de estos números y podamos comentarla. En caso de que no, no me importa comentar aunque sea brevemente (lo que me quede de memoria de los números que los leí hace ya un tiempo) estos números.

Pues vamos a esperar entonces a ver qué pasa. De todas formas, dadas las fechas a las que ya se nos ha ido todo esto, la verdad es que a mí me viene ahora todo fatal para encargarme de la tercera reseña, que sería la que me tocaría hacer a mí. Así que si al final tenemos que hacer alguna sustitución, casi que preferiría que me dejaseis empezar a mí y que luego alguien me sustituyese a mí con la tercera.

Pero vamos, que cómo lo veáis. Y en todo caso primero vamos a ver qué pasa antes de decidir nada.

:birra:

6
Pues la verdad es que pensaba que esta vez me había quedado pelín largo, pero veo que sois gente bregada que aguanta el tirón hasta el final :brindis:

Nos leemos en la siguiente tanda :birra: :birra:



7
Bueno, pues yo también tengo que hacer una valoración positiva de estos AV # 343 y 344 con los que de manera más o menos oficial se considera que empieza la etapa de Bob Harras en la serie, aunque como hemos visto comenzase a escribirla en el AV # 334. La razón de esta discrepancia (que a mí no me parece especialmente importante) radica en que estos dos números, los AV # 343 y 344, vemos que están claramente concebidos por Harras como una historia de presentación, algo que desde luego no ocurre en La Obsesión por Coleccionar, cuyo planteamiento era el de hacer una historia autoconclusiva, no el de dar comienzo a ninguna nueva etapa de los Vengadores. En cualquier caso, a pesar de ser una historia introductoria, desde mi punto de vista creo que son dos números que están realmente bien.

Lo primero que creo que hay que señalar es que Harras nos presenta en ellos a la base de lo que van a ser sus Vengadores, aprovechando para ello a los dos nuevos miembros que acaba de introducir en el grupo, por un lado el nuevo Thor (Eric Masterson), un dios del trueno inexperto y muy superado por todo lo que le está ocurriendo que aparece aquí desde las páginas de The Mighty Thor # 444, y por otro lado la inhumana Crystal, a la que Harras incorpora al grupo tras su aparición en La Obsesión por Coleccionar. Por otra parte, además de presentarnos a sus Vengadores, Harras utiliza también estos dos números para dar las primeras pinceladas de la que va a ser su gran saga dentro de la serie: la Saga de los Recolectores, como me imagino que a estas alturas ya sabéis, una historia de largo recorrido que Harras va a extender a lo largo de los siguientes dos años y medio de la serie.

En el apartado artístico creo que hay que destacar también dos cosas que me parecen importantes: a partir de ahora, va a ser el propio Tom Palmer quien además del trabajo a tinta se encargue también de llevar a cabo todo el trabajo a color, circunstancia que va a incidir notablemente en el aspecto visual del tebeo, como creo que vais a comprobar si es que no lo habéis hecho ya con estos dos números. Y la otra cosa que me parece oportuno destacar es lo bien que se complementan Steve Epting y Tom Palmer en estos dos números, que me parece además que están a muy buen nivel.

Más cosas. A la hora de comentar el contenido de estos dos episodios, además de esta Primera Noche de Crystal y Eric Masterson como miembros del grupo, lo primero que se observa es que Harras se ha acabado quedando con una buena parte de los personajes que había heredado de Hama, algo que encuentra su explicación en el hecho de que, como editor, Harras no era nada partidario de hacer cambios drásticos en los elencos de personajes, algo que también trasladaba ahora a su faceta de guionista. Ahora bien, el que no fuera partidario de cambios drásticos, no quiere decir que no tuviese claro lo que quería hacer con sus vengadores. Así, ya desde un primer momento, una de las cosas que dejaba bastante claras era su intención de que el grupo tuviese una mayor estabilidad que la que había estado teniendo en los últimos años, poniendo esta idea en boca del Capitán América durante la conversación que éste mantenía con la Viuda con el fin de trasladarla a los lectores, idea en la que por cierto también se volvía a incidir dentro de la propia página de correo del AV # 343 al responder a un lector que se interesaba por el tema.

Este planteamiento de Harras de algún modo suponía volver al esquema clásico que habían utilizado gente como Thomas, Englehart o Stern durante sus respectivas etapas al frente de la serie, presentando una alineación más estable y alejada del concepto de asamblea superheroica que había instaurado Byrne al hacerse cargo de los Vengadores y del rollo de titulares y reservas que se había montado Hama. Así, tal y como nos ha reseñado Sergio X, los AV # 343 y 344 nos muestran unos Vengadores que en este momento cuentan con el Capitán América y la Viuda Negra al mando de un equipo formado por la Visión, el Caballero Negro, Hércules, Sersi (que no aparece hasta el AV # 344), Crystal y el nuevo Thor, una formación en la que lo primero que se observa es que seis de sus miembros carecían en ese momento de serie regular, quedando así bajo el único control de Harras.

En este contexto de personajes, el AV # 343 reintroduce a Hércules y al Caballero Negro como vengadores en activo, dos miembros por cierto muy identificables con la época de Roger Stern. Igualmente, comenzando el trabajo de reconstrucción y caracterización que va a llevar a cabo con varios personajes durante su estancia en la serie, Harras nos presenta también en este número a una Visión de personalidad completamente robótica que sin embargo sufre ilusiones ópticas muy humanas en las que cree ver a sus desaparecidos hijos en brazos de Crystal. Y del mismo modo, aunque nunca lleguemos a saber qué es lo que ve Sersi en el espejo de la mansión, Harras nos va a mostrar en el AV # 344 los primeros indicios del Mahd W´yry que ya ha empezado a afectar a la eterna.

De los dos nuevos miembros, el personaje que más desarrollo recibe aquí por parte de Harras es Crystal (evidentemente, el nuevo Thor ya disponía de su serie propia y quedaba en ese aspecto sujeto al control de DeFalco), cuya incorporación al grupo me pareció en su día una idea excelente de la que no se debió prescindir tan pronto. Como el propio Harras explicaba en varias entrevistas de la época, su inclusión en los Vengadores respondía a una apuesta personal que tenía sobre todo en cuenta las diferentes conexiones que la princesa inhumana mantenía con varias familias y grupos del Universo Marvel, desde los Inhumanos y los 4F a los mutantes, puesto que cómo recordaréis, Crystal no sólo era todavía la esposa de Mercurio, sino que además era la madre de la nieta de Magneto. De acuerdo con estas ideas de Harras sobre el personaje, los intentos de reconciliación de Crystal con su marido tienen también su propio espacio en esta historia de presentación, ocupándose Harras de dejarnos meridianamente claro que ni siquiera la propia Crystal era capaz de saber si estaba intentando salvar su matrimonio por amor a Pietro, o por un sentimiento de culpa derivado de lo sucedido con Norm Webster (el famoso vendedor de casas que le había colocado a Pietro una cornamenta que rivalizaba en altura con la de Timberius) en la maxiserie de la Visión y la Bruja Escarlata. Pues bien, como a estas alturas me imagino que ya sabéis, esta confusión de Crystal a la hora de interpretar sus sentimientos iba a acabar trayendo más que curvas a la serie.

Otra cosa que me parece necesario apuntar es el protagonismo que alcanza el Caballero Negro en estos dos primeros números de la etapa de Harras; de hecho, su enfrentamiento con el Espadachín recibe los honores de la portada del AV # 344, algo que no sucedía en la serie desde principios de los ochenta, siendo necesario hacer especial hincapié en ese duelo de espadas que tiene lugar en las páginas interiores entre el Caballero Negro y el Espadachín, en el que yo destacaría lo bien dibujado y lo bien narrado que está todo ese enfrentamiento por parte de Steve Epting, de quien por cierto, en lo que pueda valer la opinión de Mark Gruenwald, éste llegó a decir que Epting era uno de los mejores coreógrafos de escenas de acción que había visto en los Vengadores, situándole a la altura de Buscema y de Byrne.

Destacar también que Dane Whitman utiliza por primera vez en esta historia su nueva espada láser, dejando de lado la Espada de Ébano que hasta ahora había acompañado siempre al personaje. Tal y como se llega a aludir en números posteriores (si no recuerdo mal, en el Anual # 22, el del Espectro de Sangre), el principal motivo de este cambio de armas era evitar la maldición que acompañaba a la espada y de la que a duras penas había logrado escapar la última vez que había caído en ella, tal y como se había visto en la Serie Limitada del Caballero Negro (no la busquéis por ninguna parte porque está inédita en nuestro país) que Roy Thomas y Tony DeZúñiga habían llevado a cabo para sacar al personaje de la delicada situación en que lo había dejado Walt Simonson tras su espantada de la serie.

El último apartado de este inicio de la etapa de Harras en los Vengadores que me parece necesario destacar es el relativo a los villanos. En este sentido, me parece bastante evidente que las últimas páginas del AV # 343 y la totalidad del AV # 344 funcionan claramente como una introducción a lo que va a ser la Saga de los Recolectores, presentándonos aquí a los tres primeros miembros del grupo en aparecer por la serie: el Espadachín, Magdalena y Proctor.

Aparte de generarnos muchas preguntas que de momento no tienen respuesta, la aparición del Espadachín nos conecta directamente con la etapa de Steve Englehart al frente de los Vengadores. Su muerte en el Giant-Size Avengers # 2 (a la que se hacen varias referencias implícitas en el AV # 344) había significado en su día la primera muerte de un vengador en activo, teniendo un gran impacto en todos aquellos que seguíamos los Vengadores a principios de los setenta (no es por recalcar lo obvio, pero la muerte de un personaje del elenco principal era muy poco habitual en aquel entonces), que seguramente éramos los que más apreciábamos la sorpresa que ahora suponía su reaparición.

Junto al Espadachín, el segundo miembro de los Recolectores que aparece en esta historia es su acompañante, Magdalena, un curioso personaje femenino que de alguna manera supone también una nueva mirada retrospectiva al trabajo que hizo Englehart en la serie, toda vez que Magdalena se presenta en esta historia como amante y pareja del Espadachín, es decir, exactamente el mismo papel que interpretaba Mantis en su primera aparición en la serie durante la etapa de Englehart. Ahora bien, independientemente del más que evidente parecido de Magdalena con el personaje de Big Barda y de las muchas similitudes que existen entre los poderes de ambas, esta aparición de Magdalena al lado del Espadachín actuando como su pareja y amante, no fue sin embargo el único guiño de Harras a todo lo que Steve Englehart nos había contado en su día sobre la figura de Mantis.

Departamento de Elucubraciones más o menos Ingeniosas: A diferencia de lo que suele ser habitual en los nombres de los personajes que aparecen en los tebeos de superhéroes, los nombres de Proctor y Magdalena llaman bastante la atención por cuanto resultan ser bastante inusuales dentro de los parámetros en que se mueven habitualmente los superhéroes; de hecho, uno de ellos es un nombre propio y el otro no deja de ser un apellido, no pareciendo tener más significado que ése (vamos, algo así como si se llamasen Teresa y Ramírez). Sin embargo, como es lógico tratándose de superhéroes, si analizamos los nombres de estos dos personajes, lo cierto es que sí que poseen un significado. Y además, no tan rebuscado como parece, aunque sí hay que fijarse un poco en ello.

En el caso de Magdalena, lo primero que hay que tener en cuenta es que se trata de un nombre de raíces hebreas que resulta muy poco común en el mundo anglosajón, ciñéndose básicamente su aparición a los textos bíblicos. En concreto, en la tradición judeocristiana, el nombre de Magdalena aparece comúnmente asociado a la mujer que aparecía en el Nuevo Testamento como una conocida discípula de Jesús de Nazaret, pero a la que como consecuencia de una mala interpretación del Evangelio de Lucas, la Iglesia Católica vino a tachar durante siglos como una antigua prostituta arrepentida.

Esta circunstancia sobre la antigua profesión que había desempeñado Magdalena y su posterior arrepentimiento no parece ser muy cierta según las actuales corrientes teológicas, pero lo cierto es que esta idea que se encontraba muy arraigada en el pensamiento cultural occidental en el momento en que apareció esta historia, debido entre otras razones a la visión que el cine de Hollywood había popularizado de Magdalena en películas como La historia más grande jamás contada, Jesucristo Superstar, o La Última Tentación de Cristo. Pues bien, en lo que a nosotros nos interesa a efectos de los Vengadores, creo que a nadie se le escapa cuál era la profesión que Englehart, entre líneas, había contado que Mantis había desempeñado en los bares de Saigón antes de conocer al Espadachín y decidir cambiar de vida. O lo que es lo mismo, si el Espadachín había regresado en su día a los Vengadores con una amante que resultaba ser una antigua prostituta arrepentida (en este caso Mantis), ahora regresaba de nuevo a la serie acompañado por otra mujer cuyo nombre poseía unas connotaciones muy similares a las que en su día habían acompañado a Mantis en su primera aparición en la serie, compartiendo así más similitudes con ella, que supongo que es lo que buscaba resaltar Harras al darle este nombre a la nueva compañera del Espadachín.

Y al igual que sucede con Magdalena, el nombre de Proctor con el que Harras nos presenta al líder de los Recolectores resulta tener también unas connotaciones bastante especiales. El problema, sin embargo, es que no me parece que éste sea el momento adecuado para hablar de todas las circunstancias que rodean el nombre de Proctor, más que nada para no incurrir en spoilers sobre lo que va a ser el final de la Saga de los Recolectores y la visión que Proctor tiene de sí mismo y de su propia historia en el AV # 373.

No obstante, sin entrar en más detalles, lo que sí puede apuntarse es que John Proctor fue un personaje histórico real que se vio envuelto en el famoso proceso de las Brujas de Salem, muriendo en la horca acusado de brujería. Ahora bien, teniendo en cuenta este antecedente histórico como fuente original del personaje, lo cierto es que Harras no tomó el nombre de Proctor de ese personaje histórico, o al menos no lo hizo de manera directa, sino que lo que hizo fue inspirarse en el protagonista de El Crisol, la famosa obra de teatro basada en esos mismos hechos que tuvieron lugar en Salem y que fue escrita en plena caza de brujas del Macartismo por el escritor y dramaturgo Arthur Miller, habiendo sido llevada en varias ocasiones al cine. Conocida en nuestro país con el título de Las Brujas de Salem, el principal protagonista de El Crisol resulta ser también John Proctor, un hombre justo que se ve arrastrado a la horca por haber sido el amante de la principal instigadora de aquella locura, la malvada Abigail Williams, relación que sin embargo nunca llegó a existir en la vida real, puesto que el verdadero John Proctor jamás se enamoró de ninguna otra mujer que no fuera su esposa y desde luego no tuvo ningún tipo de relación con Abigail Williams, que es lo que sucede en la obra de teatro y que es la que inspira realmente a Harras a la hora de concebir a su personaje. En todo caso, más adelante, cuando lleguemos al final de la Saga de los Recolectores, habrá momentos más adecuados para volver a retomar otra vez este tema de los paralelismos y proximidades entre el personaje teatral de John Proctor y el villano creado por Harras, pero por ahora, mejor dejarlo aquí.

Por otra parte, para alguien que no sigue Thor, ver al segundón sustituto, del que ni siquiera se llega a decir el nombre, tan de sopetón, desconcierta muchísimo.

En esta época todas las series de los Vengadores estaban bastante relacionadas entre sí. En el caso de Eric Masterson, toda la trama relativa a su relación con los Vengadores se había estado desarrollando dentro de la serie de Thor, siendo en este AV # 343 la primera oportunidad que tuvo Bob Harras de referirse a ella dentro de la serie de los Vengadores.


A efectos de continuidad, para los que estén interesados en saber cómo ha aparecido el nuevo Thor en la mansión de los Vengadores, puede ser interesante la lectura de The Mighty Thor # 444, en el que tras la destrucción del piso en el que vive, Eric Masterson es invitado por el Capitán América a residir en la mansión de los Vengadores, apareciendo ya a continuación en este AV # 343 como vengador oficial.

:birra:

8
Pues venga. Yo me encargo entonces de la tercera  :birra:

9
Yo creo que trocearlo en tres partes estaría bien.
Sergiox presidía esta sesión. Artemis no sé si quería darle caña también a reseñar, que apunta maneras  :lol:

La primera tanda sería hasta Avengers#345 ¿no?

Por aclarar las cosas, que veo un poco de confusión. El orden de lectura de lo que nos tocaría leer en los próximos meses es el siguiente:

- Avengers # 343 y 344

- Operación Tormenta Galáctica.

Si queréis leer los veinte números en una sola tanda, pues no hay mucho más que decir. Y si al final decidís dividir la lectura en tres partes, podemos seguir la misma estructura con que en su día fue publicado el crossover a lo largo de los tres meses en que acabó apareciendo. Es decir:

· Ronda 1.
   Captain America # 398
   Avengers West Coast # 80
   Quasar # 32
   Wonder Man # 7
   Avengers # 345
   Iron Man # 278
   The Mighty Thor # 445
· Ronda 2.
   Captain America # 399
   Avengers West Coast # 81
   Quasar # 33
   Wonder Man # 8
   Avengers # 346
   Iron Man # 279
   The Mighty Thor # 446
· Ronda 3.
   Captain America # 400
   Avengers West Coast # 82
   Quasar # 34
   Wonder Man # 9
   Avengers # 347
   Captain America # 401

- Avengers West Coast # 83

A ver, con este AWC # 83 puede que tengamos algún problema a la hora de ver dónde lo leemos. Cronológicamente su ubicación correcta es entre el AV # 347 y el CA # 401, pero no tiene absolutamente nada que ver con la Tormenta Galáctica y puede romper bastante el ritmo que tiene el final de la saga en el Capi # 401. Yo le veo más sentido leerlo junto con los números que nos toquen en la siguiente reseña de los wackos (AWC # 84-86), o incluso con esta tanda de anuales que viene ahora justo a continuación. Pero vamos, cómo lo veáis.

- Anuales Vengadores 92: Ciudadano Kang.

- Avengers West Coast # 84-86

- Avengers # 348-351

- Anuales Vengadores Costa Oeste 92: Asalto a la Ciudad de la Armadura.

- Avengers # 352-354

- Avengers West Coast # 87-88

Cuando lleguemos a este punto, volvemos a darle otra vuelta al tema y vamos viendo lo que sigue.

:birra:

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Ahora nos tocaría leer los Avengers # 343 y 344; de hecho, la última página del 344 es un poco el preludio de la Tormenta Galáctica.

En cuanto a la saga en sí, además de los números principales que has puesto, en mi opinión que hay que leerse también el Captain America # 401, que es el epílogo directo de la saga. Aparte, hay también otros dos epílogos más en la serie de Quasar (# 35 y 36) pero de esos dos números de Quasar creo que sí que podemos prescindir ya que van de las consecuencias de lo que sucede en el espacio y no aparecen para nada los Vengadores.

¿hay que leerlo todo todito?

Pues me temo que hay que leérselo absolutamente todo. El crossover funciona como un continuará directo de un número a otro, de manera que no te puedes saltar ninguno.

Lo que nos lleva a que esta vez nos toca leer un total de 20 números si incluimos ese epílogo del Capi # 401. No sé, puede que sean muchos tebeos para leerlos y comentarlos de un tirón. Creo que deberíamos plantearnos si esta vez nos leemos la saga en dos o tres veces, en tandas de cuatro o cinco episodios, etc.

:birra:

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¿no os da un poco de pena la evolución del personaje y su actual rol? Es cierto que antes de Bendis no es que fuera demasiado importante, pero que es la transformación que Bendis hizo de él en mi opinión terminó por matarlo y fijaos la importancia que tiene que no dudan en cambiarle el color de la piel en la serie.

Yo no puedo decir que Wonder Man sea uno de mis vengadores preferidos, pero igual que digo esto, también digo que a mí me parece un buen personaje que nunca ha desentonado en los Vengadores hasta la llegada de Bendis.

Como bien dices, yo también creo que el mayor destrozo que ha sufrido el personaje se lo hizo precisamente Bendis al convertirle por sus santos huevos en un villano que buscaba la desaparición de los Vengadores, algo que me pareció una gilipollez de calvo adolescente y pretencioso. Ahora bien, también es verdad que el papelón que le hicieron interpretar durante la Guerra Civil, yendo por ahí con Ms. Marvel cazando a su amiga Spiderwoman (bueno, en realidad en esa historia aparece ya por primera vez como Aracne) y a Mortaja, delante de la pequeña Rachel, fue también para que se hiciera mirar las neuronas el gran responsable de todo, que fue Tom Breevort, un editor muy sobrevalorado que, para mí, se ha tirado 25 años dando por culo y haciendo dejación de funciones ante cualquier escritor que ha ido pasando por los Vengadores.

Dicho esto, que para mí es así, para ser justo, también creo que esta caída a los infiernos de Simon Williams se inició en esta época de los años noventa que estamos leyendo ahora, y no fue precisamente en la serie de los wackos donde se inició, sino en la serie regular que le dieron a Simon, que iba bastante a su bola y que no llegó ni a los 30 números, cerrando por sus malas ventas. En cualquier caso, en la ficción de los tebeos, debido a lo que le sucedió al final de la Tormenta Galáctica la carrera de Simon como actor se acabó yendo por el retrete, y en la realidad de su vida editorial como personaje, el cierre de su serie regular se tradujo en su posterior “muerte” en Force Works (o Fuerza de Choque, como prefiráis) a modo de reclamo publicitario para llamar la atención sobre ese título, permaneciendo “muerto” durante unos años y regresando como una especie de “fantasma” de energía iónica ya en la época de Busiek y Pérez, que fueron los primeros en tratar de rehabilitar al personaje y devolverlo a los Vengadores.

El problema fue que cuando se marchó Busiek, el personaje prácticamente dejó de aparecer y Bendis decidió descubrir América con él.

No sé, creo que hoy en día es un personaje irreconocible y totalmente defenestrado como vengador. Muy bueno y con mucho pelo tiene que ser el escritor que ahora mismo se atreva a trabajar con él y hacer un trabajo interesante, o cuanto menos coherente con su trayectoria.

:birra:

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Pues nada, nos toca hablar en esta tanda de cuatro episodios de Infames Monstruos de Hollywood, o lo que es lo mismo, la saga que nos presentan los Thomas en estos AWC # 76-79. La historia básicamente trata del Ahorcador (en realidad el segundo Ahorcador, puesto que el primero había pasado a mejor vida en el Bizarre Adventures # 31) intentando traer al demonio Satannish a la Tierra. Para ello se sirve del Turno de Noche, como algunos recordaréis por su anterior aparición en el WCA # 40, un grupo de villanos con cierto toque Halloween que en esta historia acaban siendo los clásicos peones de toda la vida, siendo ese el motivo de que se acaben enfrentando a los wackos en esta saga con la que los Thomas homenajean el cine de Hollywood y las clásicas revistas de terror de los años setenta.

Bueno, sin ser nada del otro mundo, a mí sí que me parece una saga entretenida, yo diría que bastante mejor que la de los Señores del Pacífico, aunque efectivamente tampoco es que sea una cosa como para tirar cohetes. A efectos de caracterización, destaca el que Ojo de Halcón siga haciendo el capullo con Pájaro Burlón (quien como vemos no ha desaparecido, sino que sigue interaccionando con el grupo) al mismo tiempo que intenta ligarse (de manera infructuosa) a Spiderwoman, quien por otra parte está más preocupada por los problemas que tiene con su hija y con su ex que de hacerle el menor caso. También me llama la atención el intento que suponía esta historia de mover un poco al personaje de Simon Williams (especialmente su relación con Wanda y su carrera como actor), aunque desgraciadamente ese intento se iba a acabar quedando en nada al darle Marvel su propia serie regular a Wonder Man y quedar así el personaje fuera del control de los Thomas y del editor Nel Yomtov, siendo en esa serie donde ahora pasaban a desarrollarse todo este tipo de cuestiones, incluida su relación con Wanda.

En cuanto al Departamento de Curiosidades Curiosas, me temo que en esta saga de los Infames Monstruos de Hollywood no voy a tener que hacer ningún Departamento de Curiosidades Curiosas, pero más que nada porque prácticamente toda ella es un Departamento de Curiosidades Curiosas. Teniendo en cuenta esta circunstancia un tanto sui géneris, la mayoría de guiños y referencias con que en esta ocasión nos obsequian los Thomas, giran básicamente en torno a dos motivos principales: el cine de Hollywood (para lo que les viene genial la presencia de Simon Williams en los wackos y su carrera como actor), y un antiguo cómic del propio Roy Thomas y de Barry Smith que apareció publicado en los meses previos a que ambos hiciesen su debut en Conan, y al que el propio Roy Thomas no deja de hacer referencia a lo largo de toda la saga: el Tower of Shadows # 5, un tebeo publicado en el año 1970 que sin embargo, tal y como nos ha apuntado System, juega efectivamente un papel bastante importante en esta historia.

Empecemos por el principio. En primer lugar, como suele ocurrir de manera más o menos habitual con los títulos en esta serie, el de esta saga (Infamous Monsters of Hollywood) es un evidente guiño/homenaje a una de las revistas norteamericanas de cine más míticas y populares del siglo pasado: Famous Monsters of Filmland, una revista de culto dedicada al cine de terror (y de ciencia ficción) que James Warren estuvo publicando desde finales de los años cincuenta a principios de los ochenta. Por cierto, ya que estamos, en la portada original USA del AWC # 76, el título de la saga que aparece en ella es Infamous Monsters of Filmland (rotulación que por cierto desapareció en la portada de la versión española de Forum), aunque en los siguientes números de la saga ya aparece correctamente nombrada como Infamous Monsters of Hollywood. Me imagino que a alguien le debió fallar el subconsciente.

Más cosas. Las alusiones y referencias al cine de Hollywood a lo largo de los cuatro números que componen la saga ya hemos indicado que son muchas. Así a vuela pluma, en un momento u otro de la saga se cita a Eduardo Manostijeras, Rebelde sin Causa, a Nicholas Ray, a Dorothy y Lilian Gish, a John Gilbert, Stanley Kubrick, Sean Penn, Sean Young, se hacen comentarios irónicos sobre el aliento de Clark Gable, sobre las puñaladas que se dan en Hollywood, los habituales retrasos en los rodajes, etc; de hecho, como bien se ocupan de destacar de forma expresa los Thomas, el final de la saga en el AWC # 79 transcurre en uno de los lugares más emblemáticos del cine de Hollywood: el Observatorio Griffith, que posiblemente así de primeras no os suene de nada, pero en el que se han rodado multitud de películas y series de televisión que habéis visto centenares de veces. Así, por poner algún ejemplo, los cinéfilos más veteranos lo recordarán como el lugar de la pelea a navajazos entre James Dean y Corey Allen en Rebelde sin Causa, mientras que los más jóvenes (y sus queridas y nunca suficientemente valoradas parejas, que siempre entra dentro de lo posible que fuesen quienes les llevasen/arrastrasen a verla) lo recordarán en cambio como el lugar donde se encuentra el planetario en el que se citan Enma Stone y Ryan Gosling en la más reciente La La Land. Y desde luego, la imagen del Observatorio Griffith que cualquier buen fan del fantástico va a tener siempre en mente es aquella en que el T-800 interpretado por un desnudo Arnold Schwarzenegger llegaba al presente en la primera de las pelis de Terminator y se hacía con algo de ropa a costa de un jovencísimo Bill Paxton y los dos individuos que le acompañaban. Por cierto, como el propio Roy Thomas comentaba en alguna entrevista de la época en el Marvel Age, toda vez que él mismo residía habitualmente en el sur de California, acostumbraba a enviar fotografías a los dibujantes con los que trabajaba en los wackos para que éstos pudieran reproducir con mayor exactitud los escenarios típicos de la costa oeste por los que se movía el grupo (el tipo de edificios, la abundancia de palmeras, etc.). Pues bien, la imagen del Observatorio Griffith que aparece en la página inicial del AWC # 79, tiene toda la pinta de proceder una de esas fotografías, toda vez que Dave Ross, aparte de que era canadiense, llegó a comentar en alguna entrevista que nunca había estado en la Costa Oeste. Lógicamente, también entra dentro de lo posible que fuese él mismo quien tomase esa referencia visual del Observatorio Griffith de algún libro de cine o similar, aunque conociendo cómo trabajaba Roy Thomas, permitidme que me incline más por la primera opción.

Por otra parte, esta saga se queda un poco coja de leer si al hacerlo no tenemos muy presente el citado Tower of Shadows # 5, un tebeo no demasiado relevante (por decirlo de alguna manera) que veinte años atrás habían llevado a cabo Roy Thomas y Barry Smith. Sin ir más lejos, este nuevo Ahorcador que ahora se presentaba en Infames Monstruos de Hollywood, era efectivamente Jason Roland, el protagonista de la historia que abría el Tower of Shadows # 5 y que precisamente llevaba por título “El demonio que devoró Hollywood”, que, si os fijáis, es exactamente el mismo título que tiene la película que se está rodando en esta saga de los Vengadores Costa Oeste y en la que se ven envueltos Simon Williams y el resto de los wackos.

Al tratarse de un tebeo muy poco reeditado, creo que no está de más hacer un mínimo resumen a fin de poder situar en contexto todo lo que nos cuentan los Thomas en esta saga. En dicha historia, Jason Roland, un actor de segunda fila, hacía un pacto con un desconocido demonio al que no se llegaba a nombrar (pero que ahora, en esta saga de los noventa, descubríamos que se trataba de Satannish) para que le ayudase a alcanzar el éxito en el competitivo mundo del cine de Hollywood, siendo así como Satannish le proporcionaba un extraño tipo de maquillaje que le otorgaba un gran realismo a sus interpretaciones y le hacía triunfar en las películas de terror de la época. Sin embargo, Roland incumplía el pacto al que había llegado con el demonio y al final de la historia quedaba atrapado dentro del disfraz de monstruo con el que estaba rodando su última película, desapareciendo en plena noche sin que nadie volviera a saber nada más de él. En aquella historia también aparecía su novia, otra actriz que respondía al nombre de Stella Houston y que igualmente vuelve a reaparecer ahora en Infames Monstruos de Hollywood como personaje secundario. Señalar también que aunque en tiempo real habían pasado 21 años desde que Marvel había publicado aquella historia, en el AWC # 78 lo que se mencionaba era que únicamente habían pasado 7 años desde que esa película que estaban rodando en el Tower of Shadows # 5 hubiese quedado interrumpida por la misteriosa desaparición de Roland.

Otra curiosidad relacionada con este Tower of Shadows # 5y que también tiene su reflejo en esta saga hollywoodiense de los Costa Oeste, es que el anfitrión y conductor de las historias que aparecían en Tower of Shadows (imitando de alguna manera el papel que desempeñaba el Guardián de la Cripta en los comics de EC) era precisamente un personaje que también aparece en esta historia: el Enterrador, personaje que acabaría siendo trasladado desde esas presentaciones de Tower of Shadows al Universo Marvel tradicional de la mano de Mark Gruenwald, en este caso formando parte de la formación original del Turno de Noche que aparecía en el Capitán América # 330, que era donde se reunía por primera vez este grupo de villanos, por mucho que la mayoría de ellos tuviese sus raíces en los primeros números de la serie de la Spiderwoman original de Wolfman e Infantino, que como recordaréis transcurría también en la Costa Oeste, y en el último número de su serie, del que fue editor el propio Mark Gruenwald, siendo desde ese último número de la serie de Spiderwoman desde donde Gruenwald se los llevaría a la serie del Capi, y de ahí al WCA # 40.

Con todo, el homenaje a Tower of Shadows que me parece más divertido (y original) de todos los que aparecen en esta saga era el que se hacía por parte de Thomas y el dibujante David Ross en la página 11 del AWC # 76, es decir, en la primera página en que aparecía la Torre de las Sombras, que como a estas alturas ya sabéis, resulta ser también el cuartel general que el Turno de Noche utiliza como base, puesto que no fue sólo la figura del Enterrador lo único que este grupo de villanos de cierta orientación macabra tomó prestado de la vieja cabecera de Tower of Shadows, sino que también iba a quedarse con lo que ahora era su cuartel general, es decir, la Torre de la Sombras, una especie de mansión encantada situada en lo alto de una colina que aparece y desaparece del lugar donde se encuentra, y que si no me falla la memoria se presentó por primera vez en una de las historias del Solo Avengers # 3, en concreto la que escribía Roger Stern y estaba protagonizada por el Caballero Luna y Mortaja.

Pues bien, si os fijáis en la imagen que aparece en la primera viñeta de esa página del AWC # 76, en concreto, en su margen superior izquierdo, o lo que es lo mismo, en el mismo lugar en el que venía situado el cajetín con los personajes que tradicionalmente aparecía en todas los comics Marvel, veréis que esa viñeta con la imagen de la Torre de las Sombras, y su situación en ese margen superior izquierdo de la página, coincidían con la icónica imagen que en su día ilustraba el cajetín de Tower of Shadows y que no era otra que la de la famosa casa encantada situada en lo alto de la colina que daba nombre al tebeo.



Aparte del Turno de Noche, los otros dos villanos de la historia también tienen su pequeño comentario. Como creo que ya os habréis percatado, los Thomas están utilizando en esta serie a muchos de los personajes creados por el propio Roy Thomas durante su primera etapa en Marvel: Ultrón, el Segador, Fuego Solar, Arkón, Thundra, etc. Pues bien, lo mismo vuelve a suceder en esta historia con la aparición del demonio Satannish, también creado por Roy Thomas, en este caso durante su recordada andadura junto a Gene Colan y Tom Palmer en la serie del Dr. Extraño, y con Jason Roland, como hemos visto, otro personaje también creado por Thomas, en este caso dentro del Tower of Shadows # 5, y que era quien en esta historia se convertía en el segundo Ahorcador reemplazando al original. En cualquier caso, no será la última vez que sepamos de ellos, puesto que ambos volverán en la que creo que para muchos fue de un modo simbólico la verdadera saga de despedida del grupo.

En cuanto a la participación del Dr. Extraño en esta saga, tampoco nos debe extrañar demasiado que aparezca en ella como invitado, toda vez que los guionistas que en ese momento se encargaban de su serie regular eran también los Thomas, por lo que la aparición del personaje en una saga de los Vengadores Costa Oeste que involucraba demonios y brujería resultaba bastante lógica; de hecho, creo que puede ser importante destacar que es en el AWC # 79, el número con el que concluye esta saga, donde el Dr. Extraño invita por primera vez a la Bruja Escarlata para que sea su discípula en las artes místicas, algo que se iría viendo en su serie y que como sabemos incidirá en el futuro en los poderes de Wanda. Por otra parte, a efectos de continuidad, señalar también que la aparición del Dr. Extraño en esta saga de los Costa Oeste tiene lugar entre los Dr. Strange, Sorcerer Supreme # 36 y 37, de los cuales, si no me equivoco, sólo el primero de ellos llegó a publicarse aquí.

Y bueno, eso es todo. Al igual que sucedía durante la saga de Los Señores del Pacífico, en estos números de los wackos tampoco se hace ninguna alusión al estado de salud cada vez más irreversible del Hombre de Hierro puesto que éste sigue manteniendo el tema en el más absoluto de los secretos. No obstante, para aquellos que quieran tener una visión más completa de lo que está sucediendo con Stark y entender un poco mejor algunas de sus reacciones durante la Operación Tormenta Galáctica, puede ser interesante la lectura de La Semilla del Dragón (IM # 267-275), que además vendrá bastante bien para cuando más adelante nos toque leer el crossover Las Manos del Mandarín (por cierto, si no recuerdo mal, traducido aquí de manera bastante imaginativa por parte de Forum como Las Garras del Mandarín).

Y por cierto, System, compañero, casi me descompongo en factores primos de la risa que me ha entrado con el guiño que has hecho a la Gran Superproducción. Pero eso sí, la errata del Famosos Monstruos de... Halloween en el título de la reseña, por muy inocente que sea, también es buenísima. Perdóname, pero es que soy de risa fácil y no sé con cuál me he reído más.

Como diría aquel, qué puñetero es el subconsciente cuando nos gusta la fiesta :lol: :lol:

:birra:

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Lo que más me gustó fue la relación Arkón/Thundra, que diría ha caído en el olvido. Tendré que investigar si estos dos siguen siendo pareja o no  :sospecha:

La verdad es que son personajes que han caído en el olvido, pero aún así me suena que aparecieron en la etapa de Busiek y aún seguían juntos si mal no recuerdo.

Si, en la etapa de Busiek seguían. Pero luego
Sorry but you are not allowed to view spoiler contents.
  :sospecha:

Si me permites el chiste fácil, para separarlos, el guionista y el editor de turno tendrían que haber sabido antes que eran pareja, lo que no estoy muy seguro de que haya llegado a ocurrir.

Oye pues es muy curioso lo del origen de Arkon y su relación con los tebeos de Green Lantern de DC, no tenía ni la menor idea ya que como casi todos supongo, lo vinculaba principalmente a un origen relacionado con el mundo de la brujería y los personajes tipo Conan.

Bueno, es que se trata de un tebeo muy antiguo y que además tampoco ha tenido muchas reediciones en Estados Unidos, por lo que no es que sea un material demasiado conocido fuera de los coleccionistas de toda la vida de DC. A ver, es posible que este desconocimiento cambie en breve, o al menos en un futuro más o menos cercano, ya que DC hasta ahora ya ha publicado lo que se podrían considerar como los “hipotéticos DC Finest # 2 y 3” de Green Lantern, así que supongo que en algún momento acabará publicando lo que sería el “hipotético DC Finest # 1” de Green Lantern, que es el que debería traer los Showcase y los primeros 18 números de su serie, que sería precisamente lo que faltaría por publicar de estos inicios de Green Lantern y donde aparecería este Green Lantern # 2. Supongo que el día en que se publique, habrá más gente que se fije en este tema, pero más que nada porque será un mayor número de gente la que tenga acceso al tebeo, no porque sea algo complicado de fijarse.

De todas formas, es curioso que para ser un tebeo tan antiguo y tan poco conocido en general, este Green Lantern # 2 se haya llegado a publicar por dos veces en nuestro país, o al menos yo lo tengo dos veces, una en la edición de Novaro (a ver, digo que está publicada aquí porque yo me hice en su día con este tebeo de Novaro y lo conseguí aquí en España, no en México, así que me imagino que éste fue uno de los que llegaron a publicarse aquí antes de que se censurasen los superhéroes), y la otra en la más reciente y conocida serie de Clásicos DC dedicada a Green Lantern que sacó Planeta hace ya casi 20 años.

Como el coleccionismo de la DC Pre-Crisis es aquí todavía más minoritario que en los USA (o sea, entre minúsculo e inexistente para entendernos), pues sí, resulta bastante lógico que no se hable demasiado de este tema fuera de los círculos habituales de venerables abuelos que se dedican a pasar el día tocándose las bolas y hablando de la DC Pre-Crisis entre otras frikadas.

Empezando por lo peor, el Avengers #340 me ha parecido atroz en casi todos los sentidos. Empezando por la historia, no funciona en casi ningún momento este villano que tiene a sus hijos militarizados, al más puro estilo de Sonrisas y Lágrimas solo que más exagerado aún. La historia no hay por dónde cogerla.

:lol: :lol:

Truños y Lágrimas. Sólo con ese título hasta yo podría montar un musical en la Gran Vía. Algo así como una versión punk de la historia de la familia von Trapp 40 años después de haber emigrado a los USA.

Citar
Thomas me aburre bastante, como ya dije en la tanda anterior. La perspectiva de leerme su etapa al frente de los whackos no es que me emocione.

Hay un par de sagas más adelante que me parece que están bastante bien, o al menos por encima de la media de lo que los Thomas hicieron en la serie. No voy a decirte cuáles son para no crearte expectativas cuando las leas, pero bueno, ten paciencia que a lo mejor sí te acaban gustando.

A mí los wackos de Thomas me parecieron una serie discreta, pero que a pesar de todo tenían su interés y sus virtudes. Era una serie con oficio que se movía bien entre su público, aunque éste no fuese muy mayoritario. Me imagino que ya hablaremos de su final cuando llegue, pero la verdad es que fue más un relanzamiento que un cierre, aunque ese relanzamiento acabase saliendo mal.

De todas formas, también es verdad que a muy pocos escritores les fue bien en su segunda época en Marvel, como podrían atestiguar los Claremont, Englehart, etc.

:birra:

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Pues en esta tanda nos toca reseñar historias de ambas series de Vengadores, los Avengers # 340-342 por un lado, y el AWC #  75 por otro. En ambos casos se trata de historias de transición que no creo que nos hayan dejado mucho poso positivo a ninguno tras su lectura, pero en todo caso alguna de ellas sí que tiene ciertos puntos de interés que merecen la pena ser comentados, así que como se suele decir en estos casos, Valor y al Toro.

Comenzando en primer lugar por el AV # 340, la historia de los críos militarizados y el padre completamente pirado, no es que me resulte un poco floja, sino que directamente me parece un horror, encuadrándose claramente en ese grupo de historias fallidas que el compañero asylum ha venido a denominar como el montón de “relleno, anuales y purria” que apareció en estos años junto a la etapa de Harras en los Vengadores. En cualquier caso, sea cual sea la opinión que nos merezca esta historia, estamos ante un fill-in que carece de mayor interés y cuya única razón de ser fue que el episodio inicial de La Obsesión por Coleccionar había salido justo antes de dar comienzo la periodicidad quincenal, por lo que era necesario un comic más para completar los seis que tenían que salir durante los tres meses de verano.

Como se indica en los propios títulos de crédito, la historia era un argumento de David Micheline que me imagino que debía estar guardado en algún cajón por si en algún momento de emergencia era necesario tirar de él (lo que se conoce en el mundillo editorial como la típica historia de inventario) al que luego le ponía los diálogos un Scott Lobdell que me da toda la impresión de que se hallaba en piloto automático y puso estos diálogos como podía haber puesto otros en cualquier otro idioma diferente (esquimal, bantú, etc.). El dibujo era de otro recién llegado, Paul Abrams, otro de esos jóvenes dibujantes con escaso bagaje profesional que acababan de aterrizar en Marvel y que tampoco es que se luciese mucho en esta historia, por decirlo de algún modo que no suene demasiado brusco. Y eso que unos años más tarde el tío llegaría a ser un pintor con cierto reconocimiento, llegando incluso a exponer su obra en varias galerías, pero la verdad es que aquí le daba una paliza al pobre lápiz que lo dejaba temblando.

En cualquier caso, la historia me parece tan olvidable como prescindible y no creo que tenga mucho más que contar. Está protagonizada únicamente por el Capi, la Avispa y Jarvis, siendo las apariciones del Hombre de Hierro, Hulka y Hércules meramente anecdóticas con motivo de su asistencia a la inauguración de un Hospital. Si acaso, mencionar que la referencia que hace el Hombre de Hierro a los hospitales está relacionada con los graves problemas de salud que estaba atravesando en ese momento en su propia serie regular a causa del disparo de la zumbada de Cathy Dare (IM # 242) y la tensión que llevar la armadura le estaba produciendo a su sistema nervioso tras lo sucedido en la Segunda Guerra de las Armaduras (IM # 258-265).

Vamos ahora con la segunda saga, la que aparece en los Avengers # 341 y 342 y que me parece que es la mejor de esta tanda, o al menos la que tiene mayor interés. Como pequeño apunte personal, una cosa que me parece curiosa de estos tres números de los Vengadores es que fuera Scott Lobdell el primero en echarle una mano a Bob Harras durante ese periodo de dos/tres meses que éste necesitaba para empezar a preparar los guiones de los Vengadores, y que el otro escritor encargado de darle ese tiempo a Harras fuese Fabian Nicieza, el guionista que se encarga de hacer esta minisaga de dos números previa a la llegada definitiva de Harras a la serie. Pues bien, como a estas alturas ya sabéis, por esas casualidades de la vida, Lobdell y Nicieza fueron los dos escritores que Harras puso al frente de la Patrulla X tras la desbandada de Lee, Portaccio y Liefeld a Image, un hecho que no quiero dejar de mencionar por lo curioso que me resulta. Y otra cosa que quiero destacar es que Steve Epting y Tom Palmer actúan ya en estos dos números como el nuevo equipo artístico oficial de la serie, empezando a ser evidente la mejora que los Vengadores están empezando a mostrar en su apartado gráfico.

Más cosas. Como nos ha señalado Job, la principal intención que tenía esta saga era la de sacar a Rabia de los Vengadores. Parece ser que Harras no estaba por la labor de tener a Rabia dentro del grupo, así que todos los implicados (es decir, Harras, Macchio y Nicieza) decidieron que lo mejor era sacarle del equipo antes de que Harras se hiciese cargo de la serie, siendo el propio Fabian Nicieza quien ofreció la solución de incorporarle a los Nuevos Guerreros, aprovechando la edad del personaje y sobre todo que él era el guionista de la serie, aunque como es lógico, esa incorporación tenía que llevarla a cabo dentro de la propia serie de los Nuevos Guerreros, como de hecho así sucedió. Posiblemente, ese fuese el motivo de que los Nuevos Guerreros participasen tan abiertamente en esta historia y de que abarcasen tanto protagonismo en ella como los propios Vengadores.

En relación a esta salida de Rabia del grupo hay que hacer también una pequeña matización. Es cierto que Rabia deja de ser vengador activo en el AV # 342, al descubrir los Vengadores que es menor de edad y que sólo tiene 14 años, pero no es en esta saga que Nicieza nos presenta dentro de los Vengadores donde se produce su expulsión y salida definitiva del grupo. Muy al contrario, si no recuerdo mal, esa expulsión tiene lugar apenas unos meses más tarde en New Warriors # 26, tras haber robado un Quinjet de los Vengadores para ayudar a los Nuevos Guerreros a desplazarse hasta Camboya (NW # 22-25), siendo tras esa salida definitiva de los Vengadores cuando se une a los Nuevos Guerreros.

En cualquier caso, Rabia es el personaje sobre el que Nicieza hace recaer todo el peso de una historia que hay que situar en el marco de los conflictos raciales que en ese momento constituían la gran preocupación de los ciudadanos norteamericanos y que de hecho iban a acabar desembocando en los importantes disturbios que tendrían lugar en la Costa Oeste apenas un año más tarde. De acuerdo con las intenciones con las que Larry Hama había introducido a Rabia en los Vengadores, lo cierto es que este trasfondo argumental le venía como anillo al dedo al personaje, pero también es verdad que Nicieza aprovechaba estos dos números para incidir en sus motivaciones mucho más de lo que lo había hecho Hama, en este caso haciendo que actuase como elemento catalizador la tremenda paliza que había sufrido su mejor amigo (otro menor de edad) a manos de la policía mientras se hallaba esposado, una paliza que además le había dejado hospitalizado en estado crítico.

Toda esta caracterización que Nicieza hacía del personaje tiene bastante importancia a la hora de comentar esta saga, puesto que la misma encuentra su inspiración en un suceso real muy importante que tuvo lugar en ese año 1991 en los Estados Unidos, tal y como pone de manifiesto la propia splash inicial con que se abría el AV # 341. En concreto, esa paliza filmada que recibía en la ficción el personaje de Carmelo Martínez (el amigo de Rabia) a manos de la Policía de Nueva York, y de la que se hacía eco ese reportaje televisivo que con el que comenzaba la saga, estaba inspirado en la brutal paliza que en marzo de ese mismo año había sufrido el ciudadano afroamericano Rodney King a manos de varios agentes de la policía de Los Ángeles y que daría lugar al año siguiente a los importantes disturbios y manifestaciones que luego se irían extendiendo por toda la ciudad, circunstancia que como podéis ver resulta bastante similar a la que se producía en esta historia que aquí aparecía ambientada en la ciudad de Nueva York y en el barrio neoyorquino del Bronx, que es donde se desataba el conflicto entre los manifestantes y los Hijos de la Serpiente en el que se veían involucrados los Vengadores y los Nuevos Guerreros.

Los villanos de esta saga resultan ser el nuevo Aborrecedor y los Hijos de la Serpiente, seguramente los más adecuados para protagonizar una historia de este tipo. Respecto del nuevo Aborrecedor (una entidad maléfica llamada Animus que no tenía nada que ver con ningún clon de Hitler o similar), se trata de una creación propia de Nicieza que aparecía por primera vez en esta historia sin que se llegase a explicar mucho más de él o de su origen; de hecho, no volvería a aparecer más por la serie, aunque sí volveríamos a verle en la historia de Máquina de Guerra que aparecería en el AWC # 100 y que luego tendría su continuación en el serial que el propio Rhodes protagonizaba en los Marvel Comics Presents # 152-155 y en el que aparecerían también los Hijos de la Serpiente.

En cuanto a los Hijos de la Serpiente (o lo que es lo mismo, la versión Marvel del Ku Klus Klan), únicamente mencionar a modo de curiosidad que la aparición en esta historia de esa base que aparecía situada en los sótanos del Edificio Richmond, está relacionada con la última aparición de este grupo de villanos supremacistas en Defenders # 22-25 y con quien era su principal valedor en aquella historia, JC Pennysworth (sí, efectivamente, el apellido es el mismo del personaje en el que pensáis, porque Halcón Nocturno es un reflejo marvelita de ese otro personaje en el que también estáis pensando), el hombre a quién Kyle Richmond había confiado la dirección de Richmond Enterprises.

Por último, a efectos de continuidad, apuntar también que Hércules y Quasar no aparecen en estos AV # 341 y 342 porque ambos se encuentran muy ocupados en The Mighty Thor # 437, donde el nuevo Thor, Hércules y Quasar se enfrentan a la Encantadora, aprovechándose ésta de la circunstancia de que Hércules pretende “entrenar” e “instruir como guerrero” al voluntarioso e inexperto Eric Masterson, en este caso llevando a cabo un enfrentamiento simulado contra Quasar (aunque desgraciadamente se olvida de advertir a Quasar de que se trata de un combate simulado), combate que lógicamente acaba como el rosario de la aurora debido a las manipulaciones de la asgardiana. En todo caso, destacar también que Quasar obtiene su nuevo uniforme, con el que ya le vemos en esta historia y con el que le iremos viendo a partir de ahora, en Quasar # 26.

Y después de comentar estos tres números de los Vengadores, toca finalizar con el AWC # 75, que si no me equivoco fue el primero de todos los episodios de esta tanda en aparecer publicado. Se trata como vemos de una historia única que funciona como un número conmemorativo de las 75 entregas de la serie y en la que de nuevo nos encontramos con los juegos de palabras que tanto le gustan a Roy Thomas a la hora de ponerle título a las historias de los wackos. En esta ocasión, el título Rehenes de Fortuna hace referencia a la situación producida cuando se utiliza a la familia de alguien como rehén, y que según tengo entendido es una expresión que procede de los ensayos del pensador inglés Francis Bacon, por lo que me imagino que Thomas está sacando a relucir aquí su faceta de antiguo profesor de literatura para proporcionarnos el título de una historia cuyo trasfondo es el secuestro de los hijos de los Richards y de Spiderwoman. Por otra parte, como habréis visto, estamos ante un número especial de 38 páginas, cuya extensión se debe precisamente a esa conmemoración que suponía haber llegado al número 75 de la serie; de hecho, me imagino que esta extensión es la principal responsable de que fuese Herb Trimpe quien se encargase de dibujar esta historia en lugar de Dave Ross y Tim Dzon, quienes recordemos que en ese momento acababan de aterrizar en la serie y seguramente necesitasen de algún tiempo para ponerse al día.

La historia no deja de ser otro número de transición intercalado entre dos sagas que a mí personalmente me viene a resultar también bastante floja a pesar del interés que pueda conllevar el tener a los 4F como invitados. El dibujo de Herb Trimpe tampoco es que me ayude a mejorar mucho esta apreciación. En todo caso, por precisar la autoría del dibujo de este AWC # 75, matizar que todo el trabajo a lápiz y a tinta es obra de Herb Trimpe, aunque es ayudado por Charles Barnett en el entintado de las páginas finales. A modo de curiosidad, según el propio Trimpe llegaría a confesar años más tarde, en esta época de principios de los noventa empezaba a serle cada vez más difícil encontrar trabajo, circunstancia que le acabaría llevando a imitar descaradamente el estilo de los dibujantes de la época con el fin de conseguir que los editores le contratasen, y no puedo dejar de pensar que algo de ese Herb Trimpe intencionadamente noventero se empieza ya a dejar ver en algunas de estas páginas. En cualquier caso, desde mi muy personal punto de vista, este AWC # 75 es una historia únicamente disfrutable por aquellos que seamos seguidores de los Vengadores. El resto de mortales es bastante posible que se sientan un tanto excluidos de ese disfrute.

A efectos de continuidad, la historia tiene como trasfondo argumental la guerra interdimensional desatada entre las respectivas realidades de Arkón y Thundra, siendo utilizada por los Thomas con un doble propósito. El primero es presentar en la serie a Rachel Carpenter, la hija de Spiderwoman, y hacer que la pequeña averigüe la doble identidad de su madre para luego así poder jugar con esta circunstancia dentro de la serie a la hora de caracterizar a Spiderwoman como heroína y madre al mismo tiempo. El segundo tiene más que ver con los personajes que interpretan el papel de villanos en este AWC # 75, y que son precisamente dos personajes creados en la década de los setenta por el propio Roy Thomas y el gran John Buscema: Arkón (AV # 75) y Thundra (4F # 129), los respectivos gobernantes de Polemachus y Femizonia. Pues bien, como ya habréis visto, aparte de ese descubrimiento por parte de su hija de la doble identidad de Spiderwoman, la otra gran consecuencia que queda a la conclusión de esta historia es que Arkón y Thundra se acaban uniendo como pareja (una pareja de trogloditas si se quiere, pero pareja al fin y al cabo), situación que será la que mantendrán en su aparición al año siguiente dentro de la serie principal de los Vengadores de Harras.

Y no me parece que esta historia tenga mucho más que comentar. Si acaso, a modo también de curiosidad, mencionar que la aparición de los 4F como invitados en este número de aniversario de los wackos tiene lugar entre el final de la trama de la Agencia de Variación Temporal (TVA) con que concluía la etapa de Simonson (4F # 354) y el comienzo de la etapa de Tom DeFalco en el 4F # 357. Y otra cosa que también quiero volver a destacar es que Wanda vuelve a aludir una vez más al recuerdo de sus hijos en esta historia, por mucho que Bendis decidiese ignorar años más tarde esta circunstancia.

Departamento de Curiosidades Curiosas: aprovechando que Arkón interpreta el papel de uno de los villanos de esta historia, no viene mal traer a colación algunas circunstancias no demasiado conocidas sobre el origen de Arkón, que recordemos es una creación del propio Roy Thomas junto a John Buscema cuya primera aparición tuvo lugar en las páginas del AV # 75 (supongo que por esas casualidades de la vida, el mismo número que éste de los wackos). Pues bien, la versión más o menos oficial sobre el origen de Arkón procede del propio Roy Thomas y tenéis una mención a ella en esta entrevista publicada dentro de la revista Alter-Ego que Roy Thomas le hizo a John Buscema poco antes de su fallecimiento. Según esta versión de Thomas, Arkón es un reflejo del espíritu de los guerreros bárbaros que se hallaban de moda a finales de los sesenta, inspirado por la creciente popularidad que estaba consiguiendo el entonces llamado género de Espada y Brujería entre los aficionados. De este modo, Arkón se presentaba como una mezcla entre el Conan de Howard y el John Carter de Burroughs, algo que no dejaba de resultar bastante evidente si tenemos en cuenta el parecido físico existente entre Conan y Arkón, especialmente cuando quien los dibuja es Buscema.

Ahora bien, como vais a poder ver a continuación, en Arkón hay más de lo que habitualmente se dice. En concreto, si bien lo que cuenta Thomas es algo que se puede apreciar a simple vista, también es verdad que a esa inspiración bárbara del personaje hay que añadirle además otra serie de elementos que Thomas siempre ha evitado mencionar al referirse a la creación de Arkón, puesto que quienes se encuentran detrás de esos elementos son unos antiguos personajes de DC Comics que no dejan de ser también unos de los villanos más antiguos de la serie de Green Lantern: los Armeros de Qward. Para que veáis más claramente por dónde van los tiros, a continuación tenéis la portada del Green Lantern # 2, publicada en 1960 y obra de Gil Kane, y la portada del Avengers # 76 que Buscema vino a realizar diez años después de la anterior y que fue la primera que presentó a Arkón como protagonista.



En esta portada de Green Lantern se ve a Hal Jordan enfrentándose por primera vez a uno de los Armeros de Qward, quienes tal y como estáis viendo, utilizan como principal arma ofensiva los llamados Qwa-Bolts, los cuales no dejan de ser idénticos a los rayos dorados que utiliza Arkón, rayos que los Armeros de Qward llevan además en un carcaj idéntico al que utiliza Arkón, y quienes también, al igual que éste, utilizan como parte de su equipo un casco y un escudo que también resultan bastante similares a los que utiliza Arkón; de hecho, aunque esto es bastante más lógico, si os fijáis en ambas portadas, el movimiento del emperador de Polemachus al arrojar sus rayos a los Vengadores no deja de recordar bastante al que dibujaba Gil Kane del Armero que se enfrentaba a Hal Jordan en la portada de ese Green Lantern # 2. A mayor similitud, ambos personajes, tanto Arkón como los Armeros de Qward, resultan tener en común un origen extraterráqueo, puesto que uno procede de un universo extradimensional y los otros de un universo de antimateria.

Que yo sepa, nunca se ha llegado a comentar nada sobre si estas similitudes entre Arkón y los Armeros de Qward tuvieron su origen en los elementos descriptivos que aparecían en el guion que Roy Thomas le proporcionó a Buscema, o si por el contrario las mismas tuvieron su base en una “inspiración” directa del propio Buscema en esa portada de Green Lantern obra de Gil Kane. Lamentablemente, como habréis podido leer en esa entrevista que le hizo en su día el propio Roy Thomas, Buscema ya no se acordaba de nada de lo sucedido con Arkón. Una lástima. En todo caso, antes de cerrar el tema, no viene mal tener en cuenta el contexto en el que se produjo esta aparición de Arkón en el Universo Marvel. Y es que apenas unos meses antes, en el AV # 69, Roy Thomas también acababa de presentar en las páginas de los Vengadores al Escuadrón Siniestro (para los que no lo sepáis, una más que evidente parodia de la Liga de La Justicia de DC que sería reciclada más tarde por el propio Roy Thomas en el Escuadrón Supremo de la Tierra 712). Toda vez que DC respondió a esta parodia de sus personajes dentro de la propia serie de la Liga de la Justicia con los Campeones de Angor (JLA # 87), que eran a su vez una evidente parodia de los Vengadores, la cosa no pasó de ahí y la cuestión quedó zanjada, pero en cualquier caso no está de más tener también en cuenta este contexto a la hora de situar esta creación de Arkón y sus semejanzas con los Armeros de Qward.

:birra:

15
A ver, partiendo de la base de que me apunto a lo que sea que decidáis hacer, en mi opinión no sería bueno meternos con una lectura del Guantelete del Infinito.

Me explico. En primer lugar, una cosa es que los Vengadores participen en el Guantelete del Infinito, y otra muy distinta es que los Vengadores sean los protagonistas del Guantelete del Infinito, o que incluso ésta sea una saga de los Vengadores. Por ser, casi que sería más bien una saga de Estela Plateada y de Adam Warlock (de hecho, ya sabéis que originalmente ésta historia era una saga pensada para tener lugar dentro la propia serie de Estela Plateada). El problema es que hoy en día el cine nubla un poco nuestras percepciones (vamos, como el alcohol) y hemos acabado viendo al Guantelete del Infinito como una saga de los Vengadores, cuando en realidad el Dr. Extraño es incluso más protagonista de esta historia que los propios Vengadores.

Y además otra cosa que me parece casi más importante que la anterior. Para disfrutar como se merece de la lectura del Guantelete del Infinito, otra cosa que deberíamos tener en cuenta es que no se puede decir que ésta sea una historia demasiado independiente. Más bien es un tercer acto de una saga que Starlin comienza en Silver Surfer # 34-38, continúa en la serie limitada Thanos Quest # 1-2 (y en varios números más de Silver Surfer entre el # 44-50) y finalmente concluye en estos seis números que componen el Guantelete del Infinito. Y además, esto de que la saga “concluye” en el Guantelete del Infinito no deja de ser una manera mía de hablar bastante suigéneris, porque como bien sabéis, la historia luego continúa en la Guerra del Infinito y luego en la Cruzada del Infinito. Los Vengadores participan en ambas y entiendo que entonces también nos las tendríamos que leer cuando tocase.

No sé, me parecen demasiados números fuera de la serie de los Vengadores y además con poco protagonismo de los Vengadores.

Pero oye, que lo que queráis hacer, me parece bien, aunque eso sí, yo no recomendaría aprender a montar a caballo utilizando un tigre de bengala ni tampoco leer la Saga del Infinito dentro de la propia serie de los Vengadores :lol:

Ah, y que no se me olvide decir que sois todos muy buena gente. Un placer participar en esto con vosotros.

:birra:

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