Universo Marvel 3.0


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Mensajes - rockomic

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General / Re:Vota el mejor traje de cada superhéroe
« en: Ayer a las 20:16:11 »
1 Cockrum  ::)

Nightwing, trae la escopeta.


 :lol: :lol:

Lo sabía.
Pues a mí me llamó la atención, como propuesta diferente.
Porque para votar trajes que son casi iguales...

El traje era robado de otro personaje que ahora no recuerdo el nombre, así que debería llevar el nombre del personaje. :contrato:

Colmillo de la Guardia Imperial Shiar.

Eso.  :birra:

2
La Telaraña de Spiderman: Marvel Héroes 1: Ley y Orden (1985-1987)




Reseña en la web de Universo Marvel:
https://www.universomarvel.com/resenas-la-telarana-de-spiderman-marvel-heroes-1-ley-y-orden-1985-1987/


A mediados de los 80, y tras la friolera de 150 números a su espalda, la editorial Marvel consideró que Marvel Team-Up, la colección de Spiderman con invitados, ya había contado todo lo que tenía que contar, de modo que le dio cierre. Sin embargo, el Trepamuros seguía teniendo demasiado tirón como para dejarlo sin una sus tres series mensuales, de modo que Marvel Team-Up murió para dar a luz a un nuevo título mensual: Web of Spider-Man.
Por supuesto, esta Telaraña de Spiderman es una colección de nuestro querido Spidey tal cual, sin cabecera compartida por con otros nombres, ni ninguna otra particularidad que la diferencie de sus hermanas Amazing y Spectacular. Una colección que inauguramos con este primer volumen recopilatorio.

En el plano creativo, el nuevo título inicia su andadura sin un equipo estable, ni siquiera en el apartado escrito. Louise Simonson es quien pone en marcha la maquinaria, pero su trayecto no pasa de los tres números iniciales. Algo parecido ocurre con el dibujante Greg LaRocque que se despide tras los cuatro primeros.
La editorial reserva un caramelito para este inicio de colección. Y es que el primer número forma un crossover con Peter Parker el Espectacular Spiderman, cerrando la trama correspondiente al simbionte, ni más ni menos. Un plato fuerte, para empezar, que empuja irremediablemente a los lectores arácnidos a sumarse al nuevo título. De hecho, se puede decir que Spiderman y el simbionte de enfrentan por primera vez en este número, aunque también es cierto que los autores todavía no los desvelan hacia donde se va a dirigir todo el asunto del traje alienígena.

De nuevo enfundado en su traje clásico, el rojo y azul, que irá alternando con uno completamente negro, está vez de tela, Spiderman se enfrenta ahora a los Buitres. Se trata de un grupo de cuatro maleantes de pacotilla a quienes les cayó del cielo el secreto del mecanismo volador ideado por el clásico supervillano. Precisamente, los Buitres sirven de aperitivo para el Buitre, el original, que clama venganza contra sus suplantadores por plagiarle el invento. Cómics correctos, no más, que completan el breve paso de Louise Simonson por el título.

El turno es ahora para Danny Fingeroth que, como Simonson, no pasa de los tres números consecutivos. Tres números con sendos dibujantes, LaRocque, Jim Mooney y Mike Harris.
Fingeroth empieza trayendo de nuevo al Doctor Octopus, en estos momentos carne de psiquiátrico tras lo vivido en sus últimas apariciones. El guionista recicla la idea, ya desarrollada anteriormente por Stan Lee, de los brazos mecánicos controlados mentalmente a distancia por Octopus, y devuelve al personaje a su naturaleza malvada, tras las dudas planteadas por John Byrne dentro de su etapa en los Cuatro Fantásticos.
Una lucha más de Spiderman contra Doc Ock, y no precisamente de las mejores, que además incorpora alguna idea un tanto ridícula, como lo del robot clon de Spiderman. Mención aparte para ese derecho legal, al que puede acogerse Octopus, por el cual sus brazos mecánicos no pueden ser dañados porque forman parte sensitiva de su cuerpo. Al menos vale como explicación de por qué las autoridades no destruyen de una vez por todas los dichosos tentáculos.

A continuación, el turno es para el paso de Spiderman por el macro evento del momento, las Secreto Wars II, en un episodio doble que cruza Web of Spider-Man con su hermana The Amazing Spider-Man.
Un edificio, situado en Manhattan, que ha sido transformado en oro macizo hasta el último detalle por el Todopoderoso, amenaza con provocar una caída sin precedentes en la economía mundial en caso de que todo ese oro fuera puesto en circulación. De este modo, el Gobierno de los EEUU se apresura a hacer desaparecer todo el edificio en una fosa oceánica, algo con lo que está de acuerdo el líder del crimen de la ciudad, Kingpin, que recela de inestabilidades que hagan peligrar su reinado. Sin embargo, el orondo mafioso está dispuesto a sacar tajada del suceso procurándose unas cuantas máquinas de escribir de oro puro. Un arco de dos números que plantea algunos dilemas morales, también en el propio Peter Parker cuando aprovecha la situación para quedarse con una libreta de oro. Un muy buen arco que se lee sin problemas fuera del macroevento.

En cualquier colección de Spiderman que se precie no puede faltar ese 50% de contenido dedicado a las aventuras cotidianas de Peter Parker y, por supuesto, La Telaraña de Spiderman no es una excepción. Y lo cierto es que, al menos en estos primeros compases del nuevo título, los guionistas se cuidan de ir inyectando algunas novedades, en este sentido, y de diversificar las vivencias extrasuperheroicas de Peter respecto a Amazing y Spectacular.
Quizás en su condición de trabajador del Daily Bugle es dónde notamos más diferencias. Precisamente, es en Web of Spider-Man donde tiene lugar la presentación por todo lo alto de la nueva empleada de la editorial. La nueva jefa de redacción del periódico Kathryn Cushing, a quien luego vemos pasearse también por las otras series arácnidas. Pero también es en este título dónde se inaugura la nueva publicación dirigida por J. Jonah Jameson, Now Magazine. De hecho, Peter acaba por dedicar casi todos sus esfuerzos como fotorreportero a la Now de Jameson por encima del Bugle de Robertson, pero eso ya será en la segunda mitad del volumen.

En el plano sentimental y familiar, Mary Jane, que recordemos que recientemente confesó a Peter que conoce su secreto, decide aquí romper con su novio harta de estar sufriendo cada vez que se juega la vida jugando a los superhéroes. Sin embargo, la ruptura pronto pasa por ser el preludio de la consolidación de la relación en un futuro no muy lejano. Y es que Mary Jane no puede evitar convertirse en una especie de ángel de la guarda cotidiano de Peter, salvándole el culo en varias ocasiones. En lo referente al capítulo de Tía May y su mini residencia, la colección sigue la estela iniciada en los otros dos títulos.

Si en este inicio de colección la estabilidad en el plano creativo ya es escasa, entramos ahora en un periodo totalmente fuera de lógica, en este sentido, para lo que es un título en plena eclosión del que se espera una línea argumental mínimamente continuista. De este modo, a lo largo de un puñado números, en el apartado escrito se van pasando el testigo Peter David, David Michelinie, Danny Fingeroth y Bill Mantlo, mientras que en la parte gráfica el caso es todavía más extremo, siendo Sal Buscema, Geof Isherwood, Jim Mooney, Bob McLeod y Mike Harris los dibujantes implicados. Y eso sin contar el primer anual de la colección, que viene intercalado y que corre a cargo de la guionista Ann Nocenti y el dibujante Tony Salmons.
Por fortuna, entre los guionistas abundan los nombres de prestigio, por lo que el desbarajuste creativo y la falta de rumbo se redimen gracias a unos cuantos guiones de nota. Una etapa cuyos episodios podemos dividir entre suspensos y aprobados.

Empezamos por la parte negativa. El primer anual de Web of Spiderman cuenta la historia de un adolescente superdotado cuyos únicos amigos son sus robóticas propias creaciones, hasta que hace su entrada un granuja con ansias de comerse el mundo para apropiarse de un poderoso exoesqueleto del chaval. Desconozco a dónde quería llegar Nocenti con esta historia, pero personalmente apenas me ha despertado interés.
Algo parecido me ocurre con el número que trae como invitado a Dominic Fortune, un justiciero urbano de los años 40 que ya había protagonizado algunas historias solistas durante los 70 en Marvel. Ahora convertido en un anciano, Fortune vuelve a toparse con su viejo antagonista, Simon Steele, un antiguo nazi que ahora cuenta con los servicios del Conmocionador, el villano clásico de Spiderman. Un thriller del montón.

El resto de los episodios superan el aprobado sin problemas. En primer lugar, está un número escrito por Peter David que parece un apéndice del Hulk de Bill Mantlo y Sal Buscema. De hecho, la historia retoma un hilo del número 299 de la colección del gigante verde, además de estar dibujado por el propio Buscema. Spiderman se ve envuelto en las consecuencias del mencionado episodio de Hulk, cuando el villano Pesadilla sufre los efectos del asalto de un Hulk fuera de control a su reino. Un estupendo episodio muy bien escrito por PAD, que creo que escribe aquí por primera vez al personaje que más marcaría su brillante trayectoria como guionista de cómics.

Igual de interesante es la historia que desarrolla David Michelinie. Un doble episodio de corte dramático que parte de la visita de Peter a un pueblucho, enviado por Robbie Robertson, con el fin de cubrir un reportaje sobre un héroe local. Es la historia de un héroe venido a menos y convertido en un farsante, de otro tipo afectado por los mismos poderes que reclama el mismo título de héroe local y de una reportera sin escrúpulos. Ésta última, el único personaje no inocente de la historia, y aquí está la gracia. La lástima está en el apartado gráfico y el flojo dibujo de Geof Isherwood, aunque el acabado de Vince Colletta tampoco ayuda. Por desgracia, Colletta es el entintador que más repite en esta serie de números.

Luego, está otro arco que, pese a estar escrito por varios autores (Fingeroth, Mantlo y David) está muy bien desarrollado y cohesionado. Para la ocasión, Peter de enfrenta a algo inédito hasta el momento: ser distinguido como héroe fuera de su identidad arácnida. Ocurre que, tras impedir un atraco de forma heroica en un establecimiento, el nombre de Peter Parker empieza a correr como la pólvora por el vecindario y por los informativos locales. La devoción por el nuevo héroe urbano llega a tal extremo que organizaciones vecinales deciden seguir el ejemplo y hacer frente a la delincuencia organizando patrullas callejeras a las que bautizan con el nombre de "Patrullas Peter Parker". La historia desemboca con Peter sufriendo el acoso de unos delincuentes locales, y una dinámica delictiva que casi termina en tragedia.
Un arco argumental muy bien planteado en el que no faltan buenas dosis de humor y de cinismo por parte del Daily Bugle al completo y de Jonah en particular. Un Bugle que queda atrapado en la tesitura sobre si darle mayor o menor cobertura a la noticia. Una historia muy sincera y humana en la que el factor superheroico queda eclipsado por los procesos reflectivos por los que pasa Peter y el juego que aporta Mary Jane como pivote.

Finalmente, Peter David escribe otro número en el que trae de vuelta al Jameson más manipulador y cínico en su odio hacia Spiderman. Un brillante ejercicio acerca de la desinformación mediática más rastrera, sobre cómo los medios engordan una noticia a su conveniencia sin medir las posibles consecuencias de su enfermiza ambición, y con Spiderman siempre en la diana. Tan sólo el reportero del Bugle Ben Urich parece el único interesado en dedicarse al periodismo real y esclarecer la verdad. Un episodio que termina en un impactante cara a cara entre Spiderman y Jameson, poniéndose cada uno de ellos delante del espejo del otro.
Estos números salteados guionizados por Peter David no son, en realidad, un caso aislado, puesto que coinciden con su etapa en Peter Parker the Spectacular Spider-Man como guionista estable. Una etapa que, como estos episodios, sigue una línea de historias más netamente urbanas y callejeras, evitando la profusión de supervillanos y tipos con superpoderes.


Michelinie es el nombre, pero...

Finalmente, Web of Spider-Man parece fijar un guionista en el nombre de David Michelinie, al menos para lo que nos queda de tomo. En lo referente al apartado gráfico, la labor se la reparten entre Mike Harris y, sobre todo, Marc Silvestri, realizando ambos un muy buen trabajo.

Casualidad o no, Michelinie no se lo piensa y decide seguir la misma línea marcada en los números precedentes, de historias más terrenales alrededor del mundo del crimen local y de los bajos fondos. Una línea, seguramente, a inercia de lo realizado por Peter David en la colección hermana Spectacular, o directamente inspirada en el Daredevil de Frank Miller.

Empezamos con el regreso del Zorro Negro, el ladrón de guante blanco presentado en Amazing, que busca su retirada con un último golpe. El villano para la ocasión es un asesino a sueldo, llamado Azar, que trabaja para un misterioso capo en la sombra al que se refiere como el Forastero. Un muy buen arco argumental de crimen y acción, que además nos trae el desenlace sobre la cuestión de la libreta de oro de la historia de las Secret Wars II. La decisión tomada al respecto por Peter resuelve los problemas económicos de su tía, además de acercar, indirectamente, un poco más a una Mary Jane que siempre está ahí.

Michelinie es quien pone definitivamente en marcha la nueva publicación de J. Jonah Jameson, la revista Now, dirigida por el mismo editor, que en el título que nos ocupa toma ventaja respecto al clásico periódico. Efectivamente, Peter es arrastrado por el propio Jameson a dedicar su tiempo a los reportajes para la revista, pero no es el único. Hace así su entrada un nuevo miembro del staff del Bugle, la reportera Joy Mercado, a quien ya conocíamos de Spectacular Spider-Man por obra y gracia de Peter David. La diferencia está en que Mercado se convierte aquí en un personaje secundario fijo, hasta el punto de compartir primer plano junto a Peter Parker. Una maniobra, en definitiva, con la que Web of Spider-Man consigue al fin marcar perfil propio.
El caso es que Parker y Mercado son enviados por Jameson a cubrir una noticia en los Apalaches. Allí deberán rescatar de las garras del villano Magma a un niño retrasado que posee unas increíbles capacidades en el domino de las matemáticas. Una estupenda aventura que sirve de preludio a una calamitosa jornada para un Peter Parker al que parece haberle caído la negra. A nuestro pobre protagonista le ocurre de todo, incluida una estancia en la cárcel y el posterior papel de pieza de caza para un millonario que se divierte cazando convictos. Buena historia que, en cualquier caso, sirve como despedida simbólica para el traje clásico de Spiderman. Parece que el tirón del uniforme negro era tal, que en Marvel decidieron brindarle todo el protagonismo. Al menos durante una temporada larga.

El modesto encuentro de Spiderman con un nuevo villano llamado el Entomólogo servirá de prólogo para un nuevo ciclo argumental. El tipo es un apasionado de los insectos que ha descubierto cómo sacar partido de los sonidos que emiten. Francamente ridículo, pero creo que con toda la intención por parte de Michelinie y Silvestri.
La nueva línea argumental incursiona en terreno político-militar, concretamente en el conflicto norirlandés, en un nuevo desplazamiento de Parker y Mercado a la caza de noticias. El guionista no escatima detalles en mostrarnos la crueldad del terrorismo, para luego pasar a contarnos una historia diferente aprovechando el mismo contexto. Un conflicto provocado artificialmente por la compañía Roxxon, que pretende sacar tajada de su nuevo y peligroso invento, una potente arma desintegradora, vendiéndoselo a la inteligencia militar británica.
Llama la atención el giro dado a la trama entre el primer y el segundo episodio. La explicación está en que, al parecer, en Marvel recibieron amenazas por parte del IRA que obligaron a prescindir de cualquier referencia a la realidad terrorista, rectificando así la historia hacia el mencionado conflicto provocado por una organización ficticia. En cualquier caso, una buena historia, aunque no especialmente representativa de lo que acostumbran a ser las aventuras de Spiderman.
Sin embargo, Michelinie prepara su retirada de la colección en este mismo ciclo argumental. De hecho, la segunda parte ya corre a cargo de Len Kaminski, que en lo que queda de tomo pasa a ocuparse de los guiones, quedando Michelinie limitado al trabajo de argumentista.
Pero antes hay espacio para un fill-in a cargo del veterano Larry Lieber, el hermano de Stan Lee. Lieber, que se ocupa tanto del guion como del dibujo, pone en recuerdo de Peter una historia, supuestamente acaecida meses atrás, en la que el Trepamuros es suplantado por unos tipos con el fin de desprestigiarle. Prescindible.

Los dos últimos números de la serie mensual incluidos en el tomo, por desgracia cuentan con sendos dibujantes desconocidos: Jim Fern y Del Barras. En ambos casos, un trabajo gráfico bastante discreto para una historia que no es mejor. Michelinie y Kaminski abordan el innecesario regreso de Resbaladizo, el ridículo personaje inventor de una fórmula antiadherente para sartenes, para luego traernos de nuevo al Buitre en una desafortunada aparición. El villano alado interfiere, sin saberlo, en algún plan que están preparando el Duende y el mafioso conocido por La Rosa. Por el momento, nada que despierte interés, debido al torpe desarrollo, pero a la espera de conocer hacia donde nos lleva la línea argumental.

Cierra el tomo el segundo anual de la colección, de nuevo bajo el guion de Ann Nocenti, pero está vez dibujado por el talentoso Arthur Adams. Un número que disfruta de buenas dosis de humor y ternura, más que nada gracias al invitado de turno, el alienígena miembro de los Nuevos Mutantes llamado Warlock. De hecho, Warlock es el protagonista absoluto de la historia, por encima del propio Spiderman. No está mal, pero no aporta nada significativo a la continuidad arácnida.


Conclusión.

En conjunto, podemos considerar este primer volumen de la Telaraña de Spiderman como bastante aceptable. Y eso gracias a una parte central generosa en buenos guiones, porque lo que es tanto el tramo inicial como el final son más bien discretos.
Pero lo que digo, suerte de este puñado de historias sueltas que son capaces de sobreponerse a la escasa homogeneidad en la parte creativa. Aún y así, el tomo quedaría en la parte baja entre las etapas del Lanzarredes vividas hasta el momento.

3
General / Re:Vota el mejor traje de cada superhéroe
« en: 20 Abril, 2026, 17:45:55 pm »
1 Cockrum  ::)

Nightwing, trae la escopeta.


 :lol: :lol:

Lo sabía.
Pues a mí me llamó la atención, como propuesta diferente.
Porque para votar trajes que son casi iguales...

El traje era robado de otro personaje que ahora no recuerdo el nombre, así que debería llevar el nombre del personaje. :contrato:

4
General / Re:Vota el mejor traje de cada superhéroe
« en: 19 Abril, 2026, 22:47:53 pm »
0 - Original
12 - Clásico amarillo
10 - Clásico marrón
0 - New X-Men
6 - Astonishing
2 - X-Force
0 - Marvel Now
2 - Krakoa
1 - Parche
0 - Arma X
1 - Ropas de civil
7 - Traje de equipo
1 - Traje de Cockrum
0 - Días del futuro pasado
0 - Era de Apocalipsis
0 - Ultimate
0 - Ultimate 2



3 marrón
2 amarillo
1 Cockrum  ::)

5
Me alegra ver como Rom está triunfando por todo lo alto en el foro.

Ya lo avisamos unos cuantos en su momento, que era una colección tremendamente entretenida y que no la dejarais pasar. Y es genial comprobar como no ha perdido nada de frescura y como parece que nadie ha salido decepcionado.
Lástima que Panini no lo viera igual en un principio, aunque afortunadamente rectificó.

6
Panini / Re:Plan Editorial Panini Marvel 2026: Año 1 dD
« en: 17 Abril, 2026, 14:28:23 pm »
Se los han quitado de encima porque han visto que ahora el dinero está en la RAM  :baneo:

 :torta: :torta:

7
Buenas. Las tres de hoy.  :birra:

Biblioteca Marvel 120: El Asombroso Spiderman 16 (1969)
https://www.universomarvel.com/resenas-biblioteca-marvel-120-el-asombroso-spiderman-16-1969/

Biblioteca Marvel 121: Doctor Extraño 7 (1969)
https://www.universomarvel.com/resenas-biblioteca-marvel-121-doctor-extrano-7-1969/

Biblioteca Marvel 122: Los Vengadores 13 (1969)
https://www.universomarvel.com/resenas-biblioteca-marvel-122-los-vengadores-13-1969/

8
universomarvel.com / Re:Incidencias Web 6.0.: Nada dura eternamente
« en: 09 Abril, 2026, 13:45:19 pm »
Más de uno seguro que ha pensado que lo habían baneado de verdad.  :lol:

9
Te has quedado a gusto con esta, compañero.

Muchas gracias por compartirla. Si algún día encuentro el TPB a buen precio, igual cae.

Gracias!  :birra:

Pues éste parece que lo venden en Amazon a mitad de precio...

10
Rom: Marvel Omnibus: La Etapa Marvel Original 3 (1984-1986)




Reseña en la web de universo Marvel:
https://www.universomarvel.com/resenas-rom-marvel-omnibus-la-etapa-marvel-original-3-1984-1986/


Finalizamos la celebrada recuperación de la colección de Rom con la tercera y última entrega de esta serie de tomos recopilatorios.
Un volumen que viene condicionado por la profunda renovación del tablero de juego en la parte final del tomo precedente. Recordemos que Bill Mantlo decidió dar carpetazo a todo el entorno de personajes y localizaciones creados desde el primer número de la colección, implantar a Brandy Clark en el interior de la armadura de Starshine y realizar un visible cambio de imagen a los espectros espaciales, un cambio originado en la irrupción de los individuos de género femenino. De hecho, de los espectros originales, que quedaron configurados como de signo masculino, no queda ya ni rastro.

En el plano creativo, Mantlo sigue acompañado del talento con el lápiz de Sal Buscema. Sin embargo, en esta ocasión Buscema no se mantiene a lo largo de todo el volumen, sino que abandona la colección tras el primer tercio de los números aquí incluidos. El trabajo de acabados, por otra parte, corre a cargo de Mel Candido.

La participación entre tomos es aquí de lo más adecuada pues el número con el que se abre incluye un resumen de lo acontecido hasta ahora en la colección. Un resumen que viene a colación del funeral por las víctimas de la masacre de Clairton. De todo el pueblo, básicamente.
Una explicación, dada por Rom y Starshine a las autoridades, que precisamente sirve para abrir un nuevo escenario, hasta ahora inédito. Por primera vez, el gobierno y las fuerzas armadas están con Rom, que definitivamente deja de ser un monstruo exterminador de humanos a ojos de cualquier individuo. Los mandatarios son, al fin, conscientes de la existencia de los espectros espaciales y de la amenaza que representan para la supervivencia de la raza humana. El conflicto es de alcance planetario, pero los EEUU adquieren todo el protagonismo, con el mismísimo Ronald Reagan encabezando un pacto diplomático con el resto de potencias mundiales. Es un Bill Mantlo extrañamente decantado hacia el heroísmo de bandera y ejército, pero también creo que la salida es totalmente pertinente.
En cualquier caso, el guionista se guarda un as bajo la manga en forma de desinformación de las autoridades hacia los ciudadanos con la excusa de que no cunda el pánico. Una decisión que le sirve a Mantlo como vehículo de crítica hacia el gobierno estadounidense, pero que saca a relucir de forma más bien tímida.
Es la "Guerra Total", un título que muy adecuadamente abre las puertas a toda una saga.

Puede resultar incongruente que un conflicto de semejante envergadura no tenga el tratamiento de evento con afectación al global de las colecciones del Universo Marvel, pero Mantlo tiene una explicación convincente para ello. Y es que la saga coincide en el tiempo con las Secret Wars, de modo que los principales superhéroes del Universo Marvel han desaparecido de la faz de la Tierra y, por lo tanto, no existen aventuras propias en las que se noten los efectos de la guerra del mundo contra los espectros.
De todas formas, ya sabemos que a la práctica eso no fue así, y que todas las series se siguieron publicando. Y ahí es donde no encaja el número de Hulk en el que aparece Rom, número que viene insertado en plena saga. Pero bueno, todo en orden.
Este episodio del título del Increíble Hulk, recordemos que no pudo incluirse por entero en el pertinente tomo del gigante verde por la imposibilidad legal de incluir cualquier imagen o referencia a Rom. Así que en el presente volumen de incluye el número por entero. En cualquier caso, el episodio no incide para nada en la continuidad de la colección de Rom.

En esta guerra total contra los espectros espaciales juega un papel principal, como no, SHIELD y su líder, Nick Furia. La organización gubernamental se ve metida de lleno en la guerra cuando el helitransporte es asaltado por una legión de alas mortales y perros de la Nebulosa Oscura, los particulares ejércitos de criaturas infernales al servicio de los espectros. Una de las muchas escenas de acción trepidante que nos deja la saga.
Luego, la propia SHIELD desarrolla el Proyecto Espectrómetro, una unidad militar especial para la detección de espectros, que cuenta con agentes con percepción extrasensorial. Digamos que algo parecido a la histórica División PES de SHIELD, pero con sus diferencias. Telépatas que, sin embargo, son vulnerables a la brujería practicada por los espectros, pero rápidamente dejan de serlo gracias a un simple hechizo del Doctor Extraño. Efectivamente, el maestro de las artes místicas se pasa por aquí, en un visto y no visto, tan sólo para dejar el regalito.

Mientras, los espectros van a lo suyo y trazan diferentes planes para aniquilar a la población mundial, a cuál más imaginativo. Por obra y gracia de un Bill Mantlo generoso en ideas brillantes, los repugnantes alienígenas empiezan por alterar genéticamente la sangre con su magia, y lo hacen infectando el banco de sangre de un hospital. Un emocionante episodio para el lucimiento de Sal Buscema en el diseño de horrendas criaturas.
Pero es el segundo plan de los espectros el que nos embarca en una línea argumental más extensa y ambiciosa. El fluido que es objeto de alteración por parte de los espectros es ahora el líquido vital. La intencionada contaminación de las aguas de un pantano por parte de los espectros, sumada a la contaminación residual de origen humano, provoca la eclosión de los huevos de los peces en criaturas anfibias mutantes. De este modo, Mantlo aprovecha la ocasión para insertar uno de sus clásicos mensajes ecologistas.
Rom y Starshine cuentan aquí con la ayuda del grupo de superhéroes canadiense Alpha Flight, que coprotagonizan la historia, mientras que Bill Mantlo decide también traerse a un personaje al que conoce bien de su paso por Hulk. Estoy hablando de Rick Jones, quizás el personaje secundario por antonomasia del Universo Marvel, quien entra en la colección para quedarse. Por otro lado, en el apartado creativo, el invitado es el dibujante Mark Bright, que realiza uno de los números del arco.

Siguiendo con la trama, lo más interesante ocurre a continuación, cuando nuestros héroes descubren que el verdadero plan de los espectros espaciales está en esparcir el agua contaminada a través de hectáreas de suelo. De este modo, en lo que no deja de ser un episodio de género catastrófico, la presa que formaba el pantano queda destruida provocando una imparable columna de agua. Sólo los Caballeros del Espacio y Alpha Flight pueden impedir que el pueblo situado río abajo quede completamente arrasado por la fuerza del agua, pero fracasan en el intento.
La escena es un espectáculo visual de primera por parte del pequeño de los Buscema, pero también un baño de realidad que nos enseña que los superhéroes no son omnipotentes. Lejos de presentarnos la heroicidad de turno de los protagonistas, Mantlo pone el foco en un fracaso, en una derrota. La derrota de unos seres superpoderosos, victoriosos en decenas de batallas contra amenazas mortales, incapaces ahora de vencer a algo tan elemental como es el agua. Genial.

No termina aquí el ciclo argumental porque, tras los centenares de fallecidos provocados por la gigantesca ola, ahora viene la peor parte: el filtrado del agua contaminada por la ponzoña espectral. Un capítulo que también viene con héroe invitado bajo el brazo, el Hombre Hormiga, que significa el debut del nuevo dibujante regular, el mismísimo Steve Ditko.
Para determinar los efectos de la ponzoña es necesaria una exploración del subsuelo, así que Rom y Starshine se ponen en manos del recién llegado para que los reduzca a tamaño hormiga. El trío de héroes se introduce así por la entrada a un hormiguero en un apasionante viaje a través del subsuelo donde libran una batalla contra hormigas de pesadilla. No sólo eso, sino que, en la superficie, los supervivientes son atacados por todo tipo de insectos mutados por efecto del contaminante de los espectros. Afortunadamente, un Bill Mantlo pletórico nos trae la solución por via del Hombre Hormiga, que invoca a millones de hormigas de tierras limpias para combatir a la plaga de insectos mutantes.
Desgraciadamente, el reducido tamaño de Rom y Starshine no es suficiente para combatir la ponzoña espectral desde su origen, de modo que Scott Lang procede a reducirlos hasta niveles submicroscópicos. La pareja de Caballeros del Espacio completa su viaje a un universo visualmente mágico creado por Sal Buscema que pronto hereda Steve Ditko, quien se encarga del último número de la saga. No es un mal Ditko para nada, aunque es cierto que el arcaico arte del dibujante seguramente queda bastante disimulado por el entintado de Bob Layton. En cualquier caso, el colorido universo diseñado por Steve no puede evitar recordarnos a lo que hizo en Doctor Extraño décadas atrás. Es más, Ditko nos proporciona buenas dosis de entretenimiento en una progresiva reducción de los protagonistas viñeta a viñeta, mientras asistimos al "crecimiento" de las criaturas infinitesimales que los rodean.
Una historia emocionante a más no poder, que termina con otra fantástica idea de Mantlo en la forma de combatir la ponzoña mediante la creación de anticuerpos.


Con Ditko hasta el fin.

El estilo de Ditko es el que es, el de un dibujante de otra época, pero no se le puede negar un esfuerzo extra en esta colección, al menos en gran parte de los episodios. El caso, también, es que la etapa de Steve Ditko obtendrá mejores o peores resultados dependiendo del entintador de turno, y lo cierto es que la cosa queda de lo más repartida. Más de una decena de entintadores se reparten a lo largo de todos los números que le restan a la colección, de los cuales pocos repiten. Pero lo bueno del caso es que la mayoría son nombres de auténtico lujo en las artes de los acabados o del dibujo en general. Concretamente, Bob Layton, Tom Palmer, Jackson Guice, Akin y Garvey, Brett Breeding, P. Craig Russell, Al Milgrom, Steve Leialoha, Kim DeMulder, Joe Sinnott y John Byrne.
Precisamente, el segundo número dibujado por Ditko es un inmejorable ejemplo de ello, al estar entintado por Tom Palmer. Palmer se come totalmente la estética de Ditko logrando uno de los mejores resultados de toda la etapa.
Se trata de un episodio autoconclusivo que es puro terror. El nuevo plan de los espectros espaciales, conscientes de la contraofensiva de los humanos, consiste en aniquilar a toda la humanidad para hacer de la Tierra su nuevo mundo espectral. Las primeras víctimas son todos los pasajeros de un tren atrapado en la nieve. Rom, Starshine, Rick Jones y el ejército llegan al lugar de los hechos encontrándose con el desolador panorama, pero también con una niña que extrañamente ha podido sobrevivir. Cindy Adams se llama la pobre niña que cuenta cómo su madre, antes de ser asesinada, pudo cortar el tentáculo de un espectro a medio proceso de absorción del cerebro de su hija. Cindy salvó su vida, pero también sufrió un proceso a la inversa, quedando los recuerdos y consciencia del espectro en su propia mente. Una auténtica pesadilla con la que tendrá que vivir la pequeña que, sin embargo, pasa a ser una pieza útil en la lucha contra los espectros al ser ahora consciente de sus propósitos.

El único número en el que Steve Ditko no participa es el anual número 3 de la colección. Un episodio dibujado por W.M. Johnson, que realiza un buen trabajo, que significa el capítulo final para Starshine y la vuelta de Rom como héroe en solitario. Un episodio en el que los Nuevos Mutantes participan como grupo invitado y que trae de regreso a Híbrido, el hijo de humana y espectro. Híbrido es precisamente el responsable de que Brandy Clark regrese a su forma humana, previo paso de su armadura de Starshine por el Limbo.

Empieza aquí la saga que dará conclusión a la guerra total con los espectros.
El Sol Negro del sistema espectral vuelve aquí a tomar protagonismo, como en la espectacular saga que pudimos vivir en el anterior volumen. En esta ocasión, los espectros han extendido un canal desde nuestro Sol hacia el Sol Negro con la intención de atraerlo y provocar una colisión y fusión, no sólo entre los dos soles, sino también entre el Mundo Espectral y la Tierra.
Rom y el ejército obtienen el conocimiento sobre las intenciones de los espectros aplicando un necesario tercer grado a Cindy Adams, ante la desesperación de Rick Jones, que dedica su tiempo a proteger a la huérfana. La verdad es que el papel jugado por Rick Jones en la colección podría ser perfectamente prescindible. Un Rick Jones, por cierto, que Mantlo nos desvela que padece cáncer terminal ya desde su primera aparición. Al final parece que Mantlo no sabe muy bien qué hacer con Rick, Brandy y Cindy, de modo que decide reunirlos en forma de pequeña familia en una casita, a la espera de dedicarles un mejor uso.

Por otro lado, para esta nueva saga hacen entrada nuevas piezas. En primer lugar, está el protagonismo dado a Forja, un mutante, ya presentado en la Patrulla-X, cuya capacidad consiste en entender y diseñar tecnología intuitivamente. De hecho, en una maniobra brillante por parte de Mantlo, Forja sirve de enlace con la saga escrita por Chris Claremont que terminó con la pérdida de poderes de Tormenta. Allí, Forja construía un arma, precisamente inspirada en el neutralizador de Rom, capaz de inhibir los poderes mutantes. No sólo eso, sino que también diseñaba un escáner que funciona como el analizador de Rom, de manera que puede detectar a todo aquel que no sea estrictamente humano. El caso es que Forja podría ser la solución para exterminar a los espectros si atiende a crear réplicas del neutralizador, pero no será fácil convencerlo.
En segundo lugar, y en sentido contrario, está el antipático Henry Peter Gyrich, que se suma al general Merryweather Locklin en la comandancia de la guerra contra los espectros. Un Gyrich más interesado en su cruzada para acabar con todos los superhéroes del planeta, aprovechando la coyuntura, de manera que Mantlo le dedica un rol de villano, quizás un poco previsible.

Finalmente, Forja accede a construir un amplificador para el neutralizador de Rom que, situado en la órbita terrestre, puede neutralizar de golpe a todos los espectros espaciales. Son páginas de batallas espaciales y cataclismos terrestres provocados por el acercamiento de Mundo Espectral. De paisajes de destrucción, de planetas a punto de colisionar e imágenes cósmicas en las que creo que Steve Ditko da lo mejor en esta etapa. Por contra, es en las figuras donde su estilo de dibujo resulta más arcaico y menos adecuado. Precisamente, la irrupción de gran parte de los superhéroes de la Tierra, que acuden al rescate de Rom en lo que se presumía como una escena emocionante, queda desdibujada por ese motivo.
En cuanto a la parte escrita, la estructura argumental de la saga me parece fabulosa, épica en estado puro. En cambio, el desarrollo es un tanto disperso, quedando un poco por debajo de anteriores líneas argumentales.
El desenlace final está también muy bien planteado. De nuevo, Cindy presenta la solución al sugerir que el amplificador del neutralizador apunte, no hacia la Tierra, sino hacia el Mundo Espectral. Erradicada la magia espectral que emanaba de su mundo, el proceso de colisión se revierte y la Tierra está a salvo. La posterior neutralización de todos los alienígenas invasores deja la Tierra por primera vez limpia de espectros y a Rom sin una razón por la que permanecer más tiempo en ella.

Entramos, pues, en una nueva fase de las aventuras de Rom. El Caballero del Espacio surca de nuevo el Universo, en un principio sin rumbo, lo que desemboca en una serie de relatos de ciencia ficción muy al estilo de los primeros tiempos de Marvel.
La primera parada de Rom tiene lugar en un extraño planeta, aparentemente sin vida, que revive una vez cada milenio, cuando la posición de sus dos soles lo permite. Un mundo de luz y felicidad durante tan sólo un día, frente a mil años de animación suspendida y oscuridad. Un bonito canto a ese don tan preciado que es la vida.
A continuación, nuestro protagonista aterriza en un mundo en permanente guerra entre humanos y máquinas. Incapaces de convivir en paz, el destino de unos y otros no es otro que la autodestrucción. Más que una metáfora del posible futuro que nos espera ante la proliferación tecnológica, lo es más de la lucha desmedida entre las superpotencias de la Tierra.

Rom, finalmente, considera que ya es momento de regresar a su Galador natal, pero no sin antes localizar al resto de Caballeros del Espacio, que todavía permanecen repartidos por el Universo. Entramos, entonces, en una serie de nuevos viajes interplanetarios, pero esta vez con los Caballeros del Espacio como meta.
La búsqueda de sus iguales Escáner y Buscador, los primeros de la lista, dirige a Rom hacia un viejo conocido del UM: Ego, el planeta viviente. Quizás el número que más recuerda a lo que Steve Ditko realizó en Doctor Extraño en los 60, más que nada por el diseño del mundo que configura el interior de Ego. Sin embargo, creo que en esta serie de episodios el esfuerzo del dibujante va en decrecimiento. Argumentalmente tampoco es que tengan mucho contenido, más allá del interés que puedan despertar las aventuras interplanetarias.
El siguiente turno es para Unam, quien tiene esclavizados y aterrorizados a centenares de espectros espaciales. El mundo al revés para un episodio con mensaje antiesclavista y pacifista.
Nuevo planeta y nuevo Caballero, Vola, la cazadora. Pero también Raak, que se ha convertido en un traidor a la causa aliándose con los mismísimos espectros. Lo más llamativo del episodio está en la recuperación de los espectros machos, los originales, a quienes no veíamos desde en anterior volumen. Finalmente, el destierro de Raak vale por la redención de Unam que, arrepentido, da la vida como un héroe.

El anual número 4 pone fin al capítulo concerniente a la búsqueda de los Caballeros del Espacio. Pulsar es el último de ellos, cuyo destino finaliza en una flota Shi'ar a manos del traicionero científico Tyreseus, que se inserta a sí mismo en la armadura de Pulsar con el fin de vengarse de los Shi'ar, cuyo imperio vive en este momento bajo la tiranía de Ave de Muerte. La aventura da para una lucha entre los Caballeros del Espacio y la Guardia Imperial comandada por Gladiador, y para un final moralista del montón. Al flojo argumento se suma el dibujo de Steve Ditko, que aquí toca fondo. Ya sea por el entintado de Al Milgrom o no, el dibujo aquí hace aguas por todos lados.

Por fortuna, los últimos números de la colección corren mejor suerte en el apartado gráfico, también gracias a la labor de acabados de Bob Layton, Joe Sinnott y John Byrne.
La colección entra en su última fase. Un puñado de episodios condicionados por el número que se integra en el gran evento del momento, las Secret Wars II. Un número en el que Rom no aparece en ninguna viñeta, siendo el trío de personajes secundarios de la etapa los protagonistas. El Todopoderoso se persona en la casita donde residen Brandy Clark, Rick Jones y Cindy Adams dispuesto a cumplir sus mayores deseos: volver a vestir la armadura de Starshine, hacer realidad su sueño de convertirse en superhéroe y librarse del espectro que reside en su mente, respectivamente. Al final, la cosa termina con Rick curado de su cáncer, pero sin superpoderes, con Cindy limpia y recuperando a sus padres fallecidos y con Brandy sin armadura, pero desplazada por el Todopoderoso a Galador.

El escenario, por tanto, se desplaza ahora a Galador, en un nuevo episodio protagonizado ahora por Brandy Clark. Brandy se encuentra con una inesperada realidad en el planeta de su amado Rom: la segunda generación de Caballeros del Espacio, borrachos de poder, se han apoderado de Galador mediante golpe de estado. La única solución, por parte de la resistencia galadoriana, está en destruir los módulos criogénicos donde se conserva la humanidad de los Caballeros del Espacio, pero también de los que acompañan a Rom en su regreso a Galador. Un Rom que no aparece en el episodio hasta las últimas páginas.
El ciclo argumental finaliza con la desaparición de todos los humanos con la excepción de Brandy Clark, desembocando en su desenlace y el punto final a toda la saga de Rom.
Un Rom que recupera su humanidad, que había quedado conservada en la armadura de su antiguo colega Terminator. De este modo, Mantlo nos sugiere a Rom y Brandy Clark, únicos supervivientes de la especie humana sobre la faz de Galador, como los Adan y Eva del lejano planeta. Un final bastante aceptable, pero que queda lejos de los gloriosos tiempos de la colección o de la primera mitad de este mismo volumen.

La pérdida de la licencia por parte de Marvel fue la responsable de la cancelación del título. Por fortuna, Bill Mantlo pudo darle un final cerrado a su obra.


Conclusión.

Este tercer tomo no está al nivel superior de los dos primeros, pero no deja de ser otro artefacto de gran entretenimiento bien entendido, sobre todo en su primera mitad.
En el apartado gráfico, la parte de Sal Buscema excelente, como siempre, mientras que la etapa de Steve Ditko está claramente por debajo, si bien gran parte de ella es bastante digna.

11
Alguna vez he visto que indicáis el número de vuestros MLE.

(No sé qué utilidad tiene hacer esto)


Siendo sinceros, ninguna.  :lol:

Gracias!  :birra:

12
Panini / Re:Novedades de Panini (no DC) de Abril de 2026
« en: 04 Abril, 2026, 09:54:44 am »
Votado!  :thumbup:

13
Bueno, este episodio es inédito "ahora" en la Biblioteca Marvel... pero eso no quita que se vea a finales de año.  :cafe:

Ah, entonces se va a incluir a la altura del Hulk #135, al igual que se hizo en el OmniGold, excelente noticia.

Yo me he adelantado a comentarlo debido a que se publicó antes que el Marvel Super-Heroes #17, que contiene la importante aventura del Caballero Negro donde consigue la Espada de Ébano, aunque en realidad hubiera dado igual reseñarlo más adelante al tratarse de una historia del pasado.

Edito: ya he indicado en la reseña que se incluirá en la BM Hulk nº 11, todavía por publicarse.

Incluso podrías hacer referencia al episodio en presente, no en futuro.
Piensa que estas reseñas serán motivo de consulta durante años, y quizás quedará raro la referencia a un cómic en futuro.

14
  Y el Ditko que veo me parece decente.

Vas para un AFA  :lol: :lol: :lol:

 :lol: :lol:
Bueno, a primera vista.
Cuando lo lea ya os diré.  :angel:

15
Por cierto,  ya tengo el tercer tomo de Rom y a primera vista tampoco lo veo tan mal.
De entrada, el primer tercio es de Sal Buscema.  Y el Ditko que veo me parece decente.

Yo no me alarmaria demasiado.

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